Análisis arbitral de la Jornada 16

Se acerca ya el final del torneo y la Fecha 16 deja ya pocas posibilidades a algunos equipos de llegar a la Liguilla. Hay seis ya materialmente dentro y luego quedarán dos lugares para tres candidatos

Se acerca ya el final del torneo y la Fecha 16 deja ya pocas posibilidades a algunos equipos de llegar a la Liguilla. Hay seis ya materialmente dentro y luego quedarán dos lugares para tres candidatos a llegar a ella.   Todo comenzó el viernes con el juego Monarcas-Atlante donde estuvo como central Francisco Chacón, quien no había tenido participación en la Jornada 15. Tal vez porque era jornada de Clásico y como no la lleva bien con su Comisión (o más bien su Comisión no la lleva muy bien con él) lo habían dejado fuera igual que como lo hacen con la Copa Libertadores cuando a CONMEBOL le dicen que tiene actividad por aquí y lo sacan de los partidos que tiene designados por aquellos lares. Él lo supo cuando estuvo en Copa América, dónde se enteró de sus nombramientos allá y que desde aquí se los habían quitado. Ni modo bastante coraje hizo en ese momento. El Monarcas-Atlante lo estuvo llevando bastante bien pero casi al final comete un error que se refleja en el marcador porque cuando se pensaba que Atlante se llevaría los tres puntos, marca una falta en contra de Huiqui que no existió y que termina en la jugada del empate. Lo cierto es que la apreció mal, ya que el mismo Huiqui, cuando pierde el balón, se deja caer y él la sanciona a su favor muy cerca del área. Le alabaron mucho cuando en un contacto fuera del campo entre dos jugadores que habían salido por acción de juego y en disputa del balón, da un bote a tierra para reanudar las acciones. Para considerar esta situación reglamentaria tenía que haber estado el balón en juego, pero lo cierto es que cuando se produjo el contacto el balón ya había abandonado también el campo. Lo que correspondía era dar saque de banda para el equipo contrario al que tocó en última instancia el balón y sancionar disciplinariamente al jugador que cometió la falta fuera del terreno y ya. El que realizó un muy mal trabajo, como de costumbre, fue Antony Zanjuampa, quien no ha mostrado nivel para estar en Primera División, pero tampoco lo había mostrado en la desaparecida Primera A, sin embargo alguien de la Comisión pensó que tenía condiciones para estar en el Máximo Circuito. Deja de marcar faltas inexplicablemente como la que recibió Alonso en el minuto 6 sin que señalara nada, luego, a los 12’ lo mismo a Romo, al borde del área de Toluca, por un empujón claro que tampoco sanciona. No pasa nada porque eran intrascendentes pero fueron claras. Y así dejó otras tantas igual, pero la más clara fue en el segundo tiempo cuando Ricoempuja por detrás, dentro del área de Querétaro, a Alonso que buscaba puntear un balón cruzado con oportunidad clara de gol. Pero no sólo no marcó el penal y la tarjeta roja como correspondía, sino que además amonestó a Alonso por supuesta simulación. De verdad bastante mal. Por otra parte, quien no manejó adecuadamente las tarjetas fue Mauricio Morales en el Clásico Tapatío ya que perdonó sendas rojas a Lucas Ayala, por cachetazo a Enríquez, y la otra a Arellano, por claro pisotón en el tobillo. Sólo les mostró tibias tarjetas amarillas a ambos. Otro trabajo con desaciertos fue el de Isaac Rojas que deja otro claro penal contra Suazo de Muñoz Mustafá, quien le mete una zancadilla después de brincar sobre el portero Cota, además, por allí dejo otra clara plancha sin mostrar la tarjeta roja. Quien también no estuvo fino en las decisiones dentro del área fue Roberto García, quien dejó de marcar un claro penal a favor de Pumas por falta del portero chiapaneco Hernández, quien de manera temeraria atropella a Cortés claramente y sólo da tiro de esquina. Sobre el final del partido la que comete el “Chispa” Velarde a Arizala, por falta por detrás dentro del área, cuando se aprestaba a rematar a gol. Era penal y tarjeta roja pero tampoco sancionó. Roberto debería de tener más atención en la interpretación y aplicación de las reglas del juego ya que va a ir a los Juegos Olímpicos de Londres. Quien lo hizo bien a pesar de las críticas que recibió fue Ricardo Arellano en Puebla-América, al cierre de la jornada, ya que sanciona bien dos faltas dentro del área como penal. La primera contra las Águilas, por empujón sobre la espalda al rival. Aunque por abajo hayan chocado accidentalmente, arriba sí hubo el empujón. Y la segunda en el minuto 40 de la segunda parte, en falta sobre Matías Vuoso, ya que el defensa llega tarde cuando el mismo Matías juega el balón con pie derecho para tratar de eludir al portero y éste lo alcanza a golpear con la pierna lo que provoca el derribo. Bien y claro y aunque generó protestas de la gente de Puebla, estuvo bien sancionado.

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