Cómo empezar desde cero

Este fin de semana se corre el Gran Premio de Europa. La Fórmula Uno regresa a casa después de su interesante visita al continente americano.

Las carreras de autos pueden convertir un solo fin de semana en una vorágine de sentimientos cuya carga emocional se va diluyendo poco a poco en los días posteriores a los eventos. Invariablemente, una vez que esa carga desaparece, pilotos, equipos y aficionados, vuelven a esperar con gran entusiasmo la nueva carrera, la siguiente fecha del calendario. Todo, casi como si fuera la primera vez. Pocos se pueden dar el lujo de arrastrar lo acumulado previamente, siempre será mejor ver con optimismo lo que viene llegando, porque de esa manera también se va dejando atrás el lastre que representan las frustraciones y las derrotas. Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez llegan a Valencia, cuyo circuito “callejero” ha sido amable con ellos. Apenas el año pasado, Checo se agenció aquí la pole de la GP2 -sobre Pastor Maldonado y Jules Bianchi- y aunque los resultados en las carreras ya no fueron reflejo de lo que hizo en la calificación, la huella quedó ahí como testimonio del talento y velocidad del piloto mexicano. Ese mismo fin de semana en la GP3, Esteban Gutiérrez fue el más rápido en las prácticas, se quedó con la posición de privilegio para la arrancada, ganó la primera carrera y en la segunda fue golpeado por el canadiense Robert Wickens (ahora también piloto de reserva en la F1) y no pudo repetir la victoria, pero el testimonio dejado de su talento y velocidad, también quedaron ahí como huella indeleble. Regresan ahora: uno, como piloto de la Máxima Categoría y otro, como aspirante a serlo, siendo ya piloto de reserva y participante en la GP2, antesala de la Gran Carpa. Mucho hubiésemos deseado que a estas alturas, cuando empieza la parte fuerte de la temporada europea -que terminará con el Gran Premio de Italia que se corre sobre el mítico circuito de Monza-, tanto Sergio como Esteban llegaran a esta encarrilados y no a luchar por tomar el ritmo que por diferentes razones uno perdió y el otro no ha encontrado. Sin embargo, me parece que las oportunidades de revertir esto son muy buenas, porque ambos conocen los circuitos y sus equipos pueden trabajar concentrados en pistas que conocen y en darles la mejor oportunidad de seguir brillando. Con Esteban solo esperamos que los errores cometidos en carreras anteriores por su parte y la del equipo, se vayan corrigiendo, pero con Sergio Pérez la situación es diferente. Tenemos que esperar a que salga al circuito a rodar la primera práctica libre para saber si las secuelas de su terrible accidente en Mónaco ya desaparecieron y no se repita la experiencia de Canadá. Sergio dice que esta perfectamente y el equipo hace eco de lo que su piloto asevera, pero lo mismo dijeron antes de Canadá. Sinceramente espero que este sea el caso, algunas lecciones se habrán aprendido y ojala el síndrome de Pancho López haya quedado atrás para siempre. Ya quedó demostrado con el infortunado suceso, que la prudencia y la paciencia son elementos indispensables en este negocio. Espero también, que esto haya sido una lección que nos haga entender que las carreras de autos son diferentes a otras actividades deportivas y que los resultados no se pueden esperar así como así, de la noche a la mañana. Aquí el proceso va de la mano de muchos factores y cada uno de estos puede influir como si fuera el más importante. Aquí casi todo tiene que ser perfecto. Hay muchas cosas en juego, pero ninguna tan importante y siempre presente, como la posibilidad de que se pierda una vida. Con todo esto frente a nosotros, solo queda esperar lo mejor y pensar positivo, nada se ha perdido y de alguna manera, no importa que hasta pueda parecer que Sergio y Esteban estén arrancando desde cero. Un par de notas. En el circuito de Valencia, los pilotos hacen más cambios de velocidades que en ningún otro. El único que se le acerca es el de Singapur. Con esto, las cajas de velocidades son las que más sufren y hay que poner atención a su desempeño. El equipo Sauber ha dado a conocer que si Sergio Pérez se viera imposibilitado a correr como sucedió en Canadá, nuevamente será Pedro de la Rosa quien tome el volante del C30. De la Rosa dice que primero esta McLaren y que sería un falta de respeto para Checo especular con la posibilidad y bla, bla, bla. Pero la realidad es que para este piloto de pruebas que no puede probar, repetir la experiencia de Canadá no nada más es importante para él, también lo es, y mucho, para McLaren. Así que se deben estar frotando las manos. Espero que así se queden. ¡Vamos Checo!

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