Los 'antiamarillistas' difundieron el amarillismo

La semana deportiva estuvo marcada de nueva cuenta por asuntos extra cancha, pero que involucraban a seleccionados nacionales de futbol que se encontraban dentro del itinerario de un viaje del equipo.

La semana deportiva estuvo marcada de nueva cuenta por asuntos extra cancha, pero que involucraban a seleccionados nacionales de futbol que se encontraban dentro del itinerario de un viaje del equipo, independientemente de que se haya roto antes concentración o no.

Tremendo escándalo creó las declaraciones de un “transgenero” (así se autodenomina) de nombre Yamile, que narró a la revista "Tv Notas" un encuentro pasional con Carlos Salcido en un baño del hotel Camino Real de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, después de una cascarita bananera que se organizó entre el Tri y el representativo de Colombia, como parte de la ya muy comentada fiesta que se armó en dicho prestigioso establecimiento de hospedaje.

La verdad, no tengo motivos para creerle a Yamile, tampoco para desacreditarle sus palabras, sinceramente no me interesan. De la misma manera lo que diga Salcido o deje de decir no me importa, allá él y ella (él, también a final de cuentas) con lo que hagan con su vida sexual.

Claro que es una nota desagradable la que sacó Tv Notas... no es información, es morbo, y tiene características penosas en todo lo que en esas páginas se comenta.

La algarabía de muchos comunicadores, que disfrutan de este tipo de notas no se hizo esperar, al igual que los golpes de pecho de indignación de unos cuantos, y también los críticos de pureza de calidad informativa pegaron el grito en el cielo, éstos últimos, a los que podríamos llamar como supuestos “antiamarillistas” curiosamente fueron los que más hicieron crecer el tema, para que entonces sí, se convirtiera en el más sonado de los últimos días.

No entiendo a esos dizque férreos críticos de la prensa amarillista, ¿por qué se enganchan en ese tipo de notas?, y entonces hablan, hablan y hablan de ellas, por lo que levantan mayor expectación de la opinión pública y expanden el escándalo como se expande el fuego cuando se le rocía gasolina.

La cosa es muy sencilla, si ese tipo de información no te interesa, entones no la comentes, así de facil.

Estos “bonachones” de los medios se exhibieron como unos hipócritas, unos tipos que les encanta el chisme y navegan con bandera de defensores de la vida privada de los futbolistas. Se aprovechan de estos escándalos para intentar proyectarse como unos periodistas ejemplares. Mentirosos, utilizan el amarillismo para hacerse promoción.

Nadie mostró más interés en el asunto Yamile-Salcido, que esos que dicen preocuparse sólo del futbol y de nada más. Con el argumento de criticar a los medios amarillistas, no soltaban el tema, no lo dejaron descansar.

Los que dicen gozar de una ética periodística intachable, le dieron un seguimiento llamativamente puntal al escándalo, y manifestando en un sinfín de ocasiones su indignación, inflaban e inflaban el tema.

Si lo que quieren es hablar de futbol, sólo de eso, ¡bienvenidos!, ¿por qué no lo hacen? Tan sencillo que resulta el asunto.

De analistas deportivos pasaron a analistas de los medios de comunicación y se dieron el lujo de descalificar a algunos de ellos enteros, sin importarles cuántas personas trabajen ahí, basándose en las opiniones de algunos que libremente expresan lo que piensan en la empresa comunicativa que los contrata.

¡Qué demonios le debe de interesar a un comentarista deportivo lo que opinen en otros medios! nada, si difiere con la opinión de algún comunicador de otra empresa, ¿a él, qué?, a lo suyo, cada quien a lo suyo.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas