Shelby Mustang GT500 Super Snake

La súper víbora ha regresado y las líneas del Mustang 2010 no podían dejar pasar la oportunidad de portar el ya mítico apellido Shelby, con un cambio estético que enfatiza las formas curvas del auto.
La súper víbora ha regresado y las líneas del Mustang 2010 no podían dejar pasar la oportunidad de portar el ya mítico apellido Shelby, con un cambio estético que enfatiza las formas curvas del auto.
 La súper víbora ha regresado y las líneas del Mustang 2010 no podían dejar pasar la oportunidad de portar el ya mítico apellido Shelby, con un cambio estético que enfatiza las formas curvas del auto.
  • De 630 a 725, el caballaje

La "súper víbora" ha regresado y las líneas del Mustang 2010 no podían dejar pasar la oportunidad de portar el ya mítico apellido Shelby, con un cambio estético que enfatiza las formas curvas del auto.

Como bien sabemos, el nuevo Mustang cuenta con líneas más redondeadas en sus contornos y la preparación para el modelo 2010 se encargó de remarcarlas. El principal cambio lo encontramos en la parte frontal con su nueva y prominente parrilla que presume la insignia de la cobra, mientras que los faros también son de nueva manufactura.

Cuenta con faldones laterales y delanteros en fibra de carbón que le dan una apariencia más baja aunque su disminución fue poca en comparación del modelo de serie. Por supuesto, el cofre deja ver su gigantesca toma de aire hecha en fibra de vidrio que ayuda a "respirar" al motor V8 de 5.4 litros. Y claro, no pueden escapar a la vista sus rines de 10 brazos estilizados de 20 pulgadas.

Pasando a la parte mecánica, cuenta con dos opciones de retoque siendo el más "dócil" uno de 630 hp, mientras que el Shelby GT500 Super Snake demuestra todo su poder con la versión más extrema de 725 hp, ideal para driftear al salir del estacionamiento gracias a su eje rígido trasero.

En las entrañas del auto casi todo es nuevo, como el sistema de escape, refuerzos del chasis, barras anti vuelco, suspensión deportiva  de "uso rudo", discos de frenos perforados de seis pistones y un sinfín de cuestiones que hagan a esta víbora el poder soportar al caballo ¿o será al revés?

Y como el coche es americano si podríamos tenerlo en teoría, aunque el principal problema radica en que la versión "tranquila" del Shelby costará 29.495 dólares mientras que la de 725 equinos tendrá un costo de 33.495 dólares. ¿Les suena barato, cierto?, pues no, porque estos precios no incluyen al auto GT500, recordemos que el GT500 y la versión Shelby son cosas distintas por lo que el precio total subiría alrededor de los 70.000 dólares.

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