Ibiza, el paraíso de los paraísos (Segunda Parte)

Rodrigo Mora | MAX/MEDIOTIEMPO (Enviado Especial)
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Rodrigo Mora | MAX/MEDIOTIEMPO (Enviado Especial)Noviembre 2006Día 3A la mañana siguiente, es decir, a la tarde siguiente, otra de las playas más conocidas: Cala Jondal donde en vez de arena hay piedras blancas. Esto hace que el mar sea el más azul de toda la isla.Era día de trabajar. Queríamos demostrarte que allá todas las mujeres son tan hermosas que cualquiera podría posar. Estuvimos un buen rato escogiendo a nuestras modelos para este portafolio.Todas eran demasiado perfectas y eso nos dificultaba la elección. Descubrimos a Nikki y a Lizzi, dos primas holandesas que tomaban el sol completamente topless. Les expliqué el reto. Lo aceptaron con la condición de usar el bikini completo. Les daba pena. Ni modo, que así sea. Durante un varias horas posaron sobre las ardientes rocas sin quejarse. Estaban muy emocionadas por como para MAX "a very famous mexican magazine"… El resultado, tú dirás.En la noche nos tocaba el Nightology Boat de J&B, la fiesta más codiciada de la temporada. Era tan pero tan exclusiva, que incluso pedían pasaporte para cotejarlo con la lista de invitados. No, no es broma. Eso hacían.Todos los invitados estaban emocionados. Las mujeres, todas hermosas, todas escotadas y entaconadas para verse como en pasarela. Otro paraíso. La noche avanzaba entre combinaciones de J&B. Ahora con refresco de cola, ahora con limón, ahora con agua mineral… En el ambiente podía respirarse la diversión de los invitados. Sobre el muelle había plataformas para performance en las que personajes en zancos y vestidos con plumas, pelucas y maquillajes extravagantes bailaban música tecno. Mariposas enormes pasaban alrededor de nosotros mostrando sus alas doradas.De pronto el cielo relampagueó. La barra saturada y la sed implacable. Otro flashazo celestial. Algo tronó. Un rechinido metálico. Otro trueno. La música paró en seco. Las luces de emergencia se encendieron. "Les pedimos que desalojen tranquilamente el barco y se dirijan hacia los autobuses".No había pasado nada. No querían que pasara. Había entrado un temporal. Queríamos mostrártelo. Nos detuvimos a sacar fotos de la multitud de ex glamorosos compañeros que huían empapados. El agua caía horizontalmente, con furia, lastimando como alfileres. El viento soplaba contra nosotros. Nadie se alteró. La fiesta seguía en el muelle. El estilo se había perdido, la experiencia del Nightology Boat 2006 se había ganado.Así, empapados y enfiestados, nuestros anfitriones nos llevaron a El Divino. El antro más sofisticado. Una terraza sobre el mar. La fachada escondía una fiesta que irónicamente se llamaba "Emergency partie". Eso era.Dentro, todo estaba caracterizado de hospital. Edecanes perfectas vestidas de enfermeras. Medias y tacones blancos con una cruz roja en el pecho. Al principio todo parecía normal. De pronto aparecieron tres de ellas con un paciente y armaron un performance de sombras con movimientos porno… Nadie se movía. Tengo mis hipótesis pero me las reservo.Día 4La noche siguiente quisimos conocer la Vieja Eivissa, la ciudad amurallada, la histórica. Aunque te sorprenda (a mí también me sorprendió), no todo es fiesta.Después pasear por el centro y el mercado hippie, subimos hacia la muralla. Era como de cuento. Para entrar debes pasar por un puente levadizo. Caminamos por las estrechas calles que todavía están habitadas. La gente ahí vive su historia, no la estudia.Uno de los restaurantes más tradicionales es Can Den Parra que nació hace más de 50 años y en él está la mesa más fotografiada de Ibiza. Es interesante pues, por encontrarse en las faldas del cerro, justo debajo de la catedral y la única forma de fotografiarla es desde enfrente del restaurante, esa mesa aparece en 65% de las postales de la isla.Al día siguiente, la aventura terminó. No más fiestas, ni desveladas, cervezas de 10 euros (casi 140 pesos) o mujeres que alteren los sentidos. Sólo un aeropuerto atiborrado que nos decía adiós para darle paso a los siguientes 1,000…Sabías qué...Aunque es famoso mundialmente por sus discos, lo asombroso en Ibiza es que al atardecer (cerca de las 9:30 de la noche), la gente se reúne sobre la playa para admirar en silencio la puesta del sol. Un espectáculo en el que la energía de los asistentes se une al espectáculo de la naturaleza. La magia llega cuando éste desaparece y los asistentes se ponen de pie para aplaudirle…La bebida tradicional son las Hierbas Ibiceñas. Es un digestivo con un sabor muy parecido al del anís pero con una textura más espesa. Una verdadera delicia.[MAX/mt][Foto: Piko]

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