Cinco ciudades del pecado

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MAX/MEDIOTIEMPOMayo de 2007

  • Por: Carlos Jesús González

Mujeres, casinos, antros, carnavales, playas… Noches donde los actos más impúdicos parecen ser la mejor alternativa. MAX le da la bienvenida a las cinco capitales de lo prohibido. Déjate llevar por el éxtasis.

Aunque lo neguemos, el pecado nos atrae tanto como nos asusta. Enfrentarnos con aquello que en nuestra educación se nos presentó como prohibido nos genera sensaciones encontradas: morbo, repudio, goce, angustia pero, sobre todo, una curiosidad de intensidad casi insoportable y difícilmente eludible. De allí que todos, absolutamente todos daríamos lo que fuera por alguna vez tener una experiencia erótica como la de Tom Cruise en Ojos Bien Cerrados –bizarra orgía enmascarada–, o por tomarnos siquiera un fin de semana para poner a prueba nuestros propios límites y dar rienda suelta a los excesos.

Según la Biblia, hace miles de años las ciudades de Sodoma y Gomorra eran las urbes aptas para el sano-insano ejercicio de pecar, pues sus rincones se encontraban plagados de variadísimas tentaciones.

Según los textos, Dios se cansó de tanta "inmundicia" y les mandó un "regalito" de fuego y azufre que las redujo a montañas de ceniza. En la actualidad, existen varias metrópolis que, gracias a su gran oferta de placeres culposos, bien podrían considerarse candidatas a un nuevo castigo divino. Para su fortuna, lejos de ser destruidas, se han vuelto el refugio favorito para los turistas que buscan emociones fuertes y para todo aquel que quiera "darle vuelo a la hilacha", lugares en los que el pecado, si no se realiza con estilo, simplemente no sabe.

ASIAShanghai, China

A lo largo de su historia ha recibido múltiples motes, desde "La París del Este" hasta "La Reina del Oriente" y, dado su mal comportamiento durante los años 30, también se fue llamada "La Ramera de Asia". Esta ciudad de cinco siglos de antigüedad, que actualmente ocupa el octavo lugar en la lista de las más grandes del mundo, parece haber pasado por todo tipo de experiencias.

La inclusión de tan apodada metrópoli a este apartado, obedece a la explosión financiera de China en los últimos años, misma que ha hecho de Shanghai la capital de negocios del país. Su infraestructura, incluyendo la turística, ha recibido mejorías de tal nivel, que ya no hay quien dude que le ha quitado el lugar a Bangkok como la urbe más excitante de Asia.

Conforme a múltiples testimonios compilados, en Shanghai los solemnes atuendos heredados del comunismo de Mao han sido sustituidos por diminutos bikinis de seda, y el ligue nocturno con exóticas orientales –mundialmente famosas por descargar siglos de represión entre las sábanas– es habitual en bares y discotecas de los hoteles más lujosos. En contraste, los barrios populares cuentan con antros atiborrados de prostitutas dispuestas a complacer hasta las perversiones más bizarras –la delicia de los turistas sexuales–. Lo ideal para pasársela pecaminosamente bien mientras la renovación de la ciudad finalmente se da por concluida, por ahí del 2010.

OCEANÍASydney, Australia

En repetidas ocasiones y en publicaciones de todo tipo, Sydney es invariablemente referida en los primeros lugares de las ciudades más sexys del mundo. Razones no faltan: sus playas paradisíacas inundadas de surfers y beldades en bikini provocan que las temperaturas se eleven infinitamente en todo momento. Por su parte, los lugareños se han sacrificado en alma y cuerpo por mantener su estatus libidinoso: su promedio de 22.6 minutos en ejercicios de alcoba –sin contar el previo "calentamiento"–, según las últimas encuestas de Durex, los ha colocado en el top 5 de los mejores amantes sobre la tierra. Algo que indudablemente aumenta el sex appeal de la tierra de los canguros.

Mundialmente reconocidos por su amigabilidad, los 4.2 millones de habitantes que hay en la ciudad, mayoritariamente jóvenes, se encuentran más que acostumbrados a recibir turistas de todo el mundo ávidos de nuevas experiencias. Eventos como el afamado Festival de Sydney –celebrado en enero–, el Mardi Gras de gays y lesbianas desplegado una vez al año en la calle Oxford, y el festival de rock, Big Day Out, se han convertido en los pretextos ideales para buscar alguien con quién darle goce al cuerpo, opciones sobran. De allí que el sexo indudablemente sea el pecado favorito en esta región austral.

EUROPABarcelona, España

Describamos una escena nocturna común de la también llamada "ciudad condal": una docena de inglesas visiblemente borrachas y que rondan entre los 25 y 30 años caminan por el Rabal, uno de los barrios con mayor "marcha" en Barcelona. Los cuernos de "diablito" coronan sus cabezas en combinación con cortas faldas y enormes escotes como señal de que han llegado a la urbe con la única intención de celebrar la despedida de soltera de alguna de ellas, por lo que aceptan animosas los coqueteos de un grupo de estudiantes latinoamericanos que pretenden vivir a fondo su intercambio universitario.

Al mismo tiempo, y en otro rincón de la capital catalana, los turistas no se deciden entre comprar algunas cervezas en la calle o hacerse de una pequeña piedra de "chocolate" (hachís) que algún "camello" (traficante menor), les ofrece por 10 euros. Lo único seguro es su deseo por bailar toda la noche y verificar si la fogosidad adjudicada a las españolas es cierta.

Desde hace algunos años, nadie puede negar que el boom barcelonés se debe a algo más que la arquitectura de Gaudí, las tapas aderezadas con pan-tomate y la inabarcable sonrisa de Ronaldinho. Un verano tras otro, las casi dos millones de personas que allí habitan se han acostumbrado a que sus calles históricas terminen asfaltadas con los impulsos juveniles más variados y extremos, lo que la ha transformado –incluso por encima de la hasta antes imbatible París– en la sede ideal de las olimpiadas anuales del pecado.

ÁFRICACiudad del Cabo, Sudáfrica

Desde que el hombre se dio cuenta de los beneficios aportados por el sol, las playas se convirtieron en el hábitat más adecuado para corromperse con estilo. "En el mar te quiero mucho más", reza una conocida canción popular, y en esta metrópoli sudafricana tal frase se aplica mediante el uso del cuerpo tantas veces como número de animales salvajes que hay en la región. Para darle gusto a los sentidos sobre la arena –dicen que en las noches incluso hay que apartar lugar–, los desarrolladores turísticos tuvieron a bien no conformarse con una sola playa, sino que implementaron cuatro en el área conocida como Clifton Bay: la primera y segunda son dominadas por chicas en bikini y el ligue en la modalidad heterosexual, la tercera es donde gays y lesbianas suelen instalarse y la cuarta, quizá para no descuidar ningún sector, se reservó para las familias.

Por si fuera poco, el reciente pero sólido prestigio que han adquirido las vendimias de la región se han convertido en el mejor pretexto para la organización de bacanales vespertinas que pueden durar hasta la noche –bajo la promesa de non-stop partying– en algunos de los variados clubes que ofrece la ciudad.

Hace unos años, Ciudad del Cabo era una costa donde el peor pecado era el apartheid. Hoy es la urbe más cosmopolita del continente africano y un lugar en el que portarse mal es obligado, como si a través del hedonismo uno pudiera vengarse de su penoso pasado.

AMÉRICARío de Janeiro, Brasil

La última encuesta de las ciudades más sexys elaborada por la publicación Granskipper la colocó en segundo lugar superada, según la terna, por la vieja Nueva York. Pero seamos honestos, aquella metrópoli conocida como "La Gran Manzana", aunque poseedora de un inigualable estilo, carece de dos características fundamentales que su competidora carioca tiene y que definitivamente la hacen superior: el mejor carnaval del mundo y brasileñas, muchas brasileñas.

Conocida también como la "Ciudad Maravillosa" o simplemente como Río, esta urbe se compone por calles sin orden y una mayoría poblacional sumida en la pobreza. Sin embargo, es precisamente dentro del caos generado por seis millones de habitantes que el más puro erotismo es adoptado a manera de escape, como si sólo a través de los pasos de samba –practicados horizontal y verticalmente– pudiera acariciarse la verdadera felicidad.

De allí que pese a encontrarse rodeada de vicios de toda índole, la lujuria es indudablemente el favorito de ellos. Desde las glamorosas fiestas V.I.P. en las que Mick Jagger y Calvin Klein se aparecen con frecuencia, y hasta las paupérrimas "favelas" alumbradas con unos pocos faroles, en todo rincón carioca se rinde un culto particular al pecado más sabroso en el que puede incurrir el ser humano.

IDEALES PARA ABSTENERSE

No se trata de pecar por pecar. Así como hay ciudades para rendirnos a nuestros instintos, hay otras en las que el temible y delicioso sabor de la culpa brilla por su ausencia.

Los factores pueden ser la ausencia de playas, el mal clima o el excesivo estrés que se respira en sus calles. Éstas son las cinco ciudades menos aptas para el mal comportamiento.

-Bagdad. La adrenalina puede convertirse en algo estimulante para un amor prohibido y existe el riesgo de ser descubierto pero, ¿alguien puede excitarse con la posibilidad de estacionar el auto-cama junto a un coche-bomba?

-Las Vegas. Lo decadente puede ser atractivo, cierto, pero entre el exagerado ambiente kitsch y las incontables tragamonedas no hay sitio para el estímulo. Por algo Nicolas Cage la escogió para irse a morir de borracho.

-Detroit. Esta fue la votada como la menos sexy en Grandskipper. Únicamente apta para quienes se prenden con los White Stripes o ejercitando el fetichismo automotor.

-Munich. Para algunos, las alemanas fortachonas que cargan seis tarros de cerveza a la vez les parece sexy. No te hagas ilusiones con ese cliché: por lo general los bávaros son fríos, conservadores, y se prestan poco al pecado.

-DF. Suma innumerables horas de tráfico, alcoholímetros, marchas, paros, corrupción policiaca, inseguridad, fanatismo religioso y telenovelas. El resultado te dejará más frío que un pingüino.

[MAX/mt]

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