Gio, Vela y lo incomprensible

Giovani y Carlos le han hecho el feo al Tri en más de una ocasión. ¿Qué tienen en la cabeza?
Ciudad de México -

Han pasado ya varios técnicos por la Selección Nacional y las cosas no cambian, ahora le tocó a Juan Carlos Osorio vivir en carne propia la negativa de Giovani Dos Santos de participar en la Copa América con el conjunto nacional, y si digo que las cosas no cambian es porque convocatoria tras convocatoria, Gio o no es convocado o declina la convocatoria: la primera por baja de juego y la segunda siempre argumentando problemas personales sin que se sepa la verdad del por qué no viene.

El hijo de Zizinho está cómodo en la MLS, vive en Los Ángeles, gana muy bien, hay muy buenas fiestas y está cerca de México. En la liga americana nadie lo cuestiona y tan solo le basta apretar tantito para meter goles y asistencias y que los reflectores vuelvan a voltear a él para ser candidato a la Selección, contando que su carrera deportiva siempre se ha caracterizado por lo mismo, razón por la cual no ha podido echar raíces en ningún equipo, al grado de preferir jugar en la MLS que en la élite de Europa. Me resulta increíble que un joven de 27 años pierda tan rápido el hambre de triunfo, el hambre de ser y, peor aún, las ganas de jugar fútbol con su Selección.

Y ya que hablamos de jóvenes incomprendidos, Carlos Vela merece que se escriban tesis sobre su comportamiento, que vengan sicólogos de todo el mundo a estudiar su caso, que un sociólogo explique su conducta o que de plano alguien nos diga qué le sucede a Carlitos.

Ya se ha escrito mucho de este tema, pero es inconcebible que alguien decline jugar un Mundial; después que ante la cantidad de ofertas de clubes grandes de Europa haya decidido quedarse en uno de media tabla de España, y que cuando recuperaba su mejor nivel se le ocurrió irse de fiesta a Madrid y faltar a un entrenamiento, sin contar que en este mundo en el que vivimos ya nadie puede pasar desapercibido en ningún lugar y menos un personaje público.

Caso contrario el de su excompañero en la Real Sociedad, Antoine Griezmann, que aceptó la oferta del Atlético de Madrid y en unos días estará jugando una final de Champions, además de una Eurocopa, mientras que Vela y los hermanos Dos Santos la verán por la televisión y en el verano seguro serán la sensación de algún club de playa de la Riviera Maya. Así las cosas para estos jóvenes faltos de ganas y de hambre, se les acabó pronto.

A los aficionados mexicanos les aconsejo no lamentarse por que estos jóvenes no quieran venir a la Selección, no hacen falta y aquí nadie viene a la fuerza, preferible que venga alguien comprometido y que quiera estar, a alguien que prefiera estar viendo los juegos de la NBA o jugando "a la Play" en su casa. Que les ruegue su novia, porque los federativos los deberían de mandar muy, pero muy lejos.

  • Más sobre:
  • Tri
Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas