Están matando al futbolista mexicano

La Regla 10/8 atenta contra el joven futbolista mexicano que busque un lugar en Liga MX.

Si existiera la meritocracia en el futbol mexicano, sería el primero en aplaudir la regla 10/8. Si en México jugara el que mejor está y no el más caro, de verdad que sería el primero en defender esta norma, porque la competencia siempre ayuda.

En el futbol, como en la vida, la competencia es lo más sano que podemos llegar a tener. Nos hace ser mejores, pero también -en el futbol como en la vida-, la justicia no existe. No basta con ser el mejor si no hay alguien que valora eso antes de cualquier interés.

Desgraciadamente, en México los directores técnicos se juegan el trabajo jornada a jornada, lo cual los obliga a poner al futbolista extranjero que le costó millones de dólares a la directiva, antes de darle oportunidad a un joven que la está rompiendo en las categorías inferiores.

Aun sabiendo que hay futbolistas en mejor momento, no se atreven -ni se atreverán- a darles la oportunidad, porque sentar a un sueldo de 1 millón de pesos al mes cuesta mucho trabajo.

Por supuesto que existen ejemplos de jóvenes mexicanos que han peleado contra todo y contra todos y se han ganado el puesto. Recuerdo cuando a Guillermo Ochoa le trajeron a Sebastián Saja y a Ricardo Martínez, pasaron las jornadas y Ochoa mandó a la banca a los dos. La excepción en la regla.

Son pocos los jóvenes mexicanos que van a tener la confianza de un técnico para ser tomados en cuenta más de 10 minutos y así poder ganarse un puesto sobre un extranjero, aunque con lucha y entrega, se puede lograr.

En otro de los puntos importantes de esta nueva regla entran los representantes, que así como hay buenos, también hay malos, muy malos.

Esos personajes que son capaces de sacar a un futbolista de Sudamérica que cuesta 200 mil pesos y venderlo en 4 millones. Ahora, con la posibilidad de meter a 10 de esos en cada equipo, no me quiero imaginar a los petardos que van a traer, engañando, como siempre, a muchos directivos.

La regla es una buena idea, pero solamente queda en intención. Porque en México no se consigue lo que se merece y muchos jóvenes mexicanos se van a quedar sin la oportunidad de demostrar que son capaces de dar el mismo espectáculo que los extranjeros.

El futbol no entiende de pasaportes ni de cantidades, solamente de talento y de ilusión. Ojalá los técnicos entiendan eso a la hora de hacer sus alineaciones. Vámonos, que la pasen bien.

@NicolasRomay

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