Vivió C.U. noche de locura y drama

Pintaba para un partido histórico en C.U. por una ventaja de dos goles que permitía a Pumas acceder a Semifinales de Libertadores. No lo fue por eso pero sí por el lleno que conformó la afición local.
 Ismael Sosa pasó de héroe a villano.  (Foto: Mediotiempo)
  • La afición auriazul provocó un lleno no visto ni en Finales de Liga
Ciudad de México -

El "¡Sosa, Sosa!" rompió la tensión en las gradas que retumbaban por el 1-0 del argentino luego de un inicio de dominio visitante.

Pintaba para un partido histórico en C.U. por una ventaja de dos goles que permitía a Pumas acceder por primera vez a una Semifinales de Libertadores. No lo fue por eso pero sí por el lleno que conformó la afición local incluso en las secciones tradicionalmente reservadas para el público visitante.

Si el grito para Sosa fue unánime en el Olímpico con el 1-0 a los quince minutos, el coro del segundo fue un estruendo mucho mayor tan solo 120 segundos después.

Apenas eso le bastaba a los universitarios para conseguir lo nunca visto en su historia. Y lo hacían en un escenario pletórico como nunca, porque incluso en las Finales de Liga las camisetas del rival han sido minoría respecto a las del local pero mucho más numerosas que esta vez.

Los escasos 100 seguidores del cuadro ecuatoriano ni siquiera ocuparon la parte alta de la Cabecera visitante sino que fueron resguardados en el piso inferior, donde de pie y estupefactos veían que su equipo se derrumbaba en un par de instantes.

Tal fue el lleno que la gente seguía entrando al inicio del segundo tiempo, cuando la Policía debió permitir que los claros guardados para el visitante en el amplio segundo piso atrás de una de las porterías también se llenaran de seguidores auriazules, al grado de que quedaron peligrosamente arriba del público del Independiente.

Todo era fiesta pues todavía el equipo sudamericano se quedó con uno menos hasta que cayó el 2-1 que obligaba a los penales.

Sin flaquear pero igual sin contundencia, los Pumas llegaron a esa instancia que provocó recuerdos amargos en el público al que apenas en diciembre se le escapó el título de Liga contra Tigres de la misma forma.

El yerro de Sosa congeló C.U. y más aún el gol definitivo de los ecuatorianos, cuando se volvió a escuchar un "¡Sosa, Sosa!", aunque tibio y solo de consolación, sin la euforia cuando cayeron los goles que hicieron a Pumas rozar la historia.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×