Entre Juanga y la mezquindad americanista

Aún bajo el ambiente de pérdida de uno de los iconos más importantes de la cultura mexicana, Juan Gabriel, lanzo una pregunta incómoda para algunos empresarios o directivos.
Ciudad de México -

Lo que uno tiene que escuchar y tolerar en este hermoso país, porque ‘pos acá vivimos’. Te saludo con gusto estimado fan y te comparto la siguiente reflexión, donde el principal interesado puede ser tu bolsillo.

Aún bajo el ambiente de pérdida de uno de los iconos más importantes de la cultura mexicana, Juan Gabriel, lanzo una pregunta incómoda para algunos empresarios o directivos ¿por qué no todos los que compartimos la industria del espectáculo somos tan profesionales como Juanga?

Cuando escuchas a Ignacio Ambriz o sus jefes del América decir que no es para tanto perder de forma humillante ante su acérrimo enemigo Chivas, en el año de celebración de su Centenario, es inevitable no tomarlo a sarcasmo (que no a burla, conste).

¿Qué hizo grande a Juan Gabriel aparte de sus más de mil 800 canciones? Primero, su generosidad. Todos y cada uno de sus shows con etiquetas de memorables duraban en promedio tres horas y media.

Si viste el Clásico, Chivas prácticamente atropelló a un descolorido América, cuya defensa fue rebanada por la velocidad y el talento rojiblanco. Sin embargo, el amor propio nunca se apreció en el equipo amarillo, dando la impresión de que si las acciones seguían otro racimo de tantos y quizás hablaríamos de otro célebre 7-0… #Zas

Hasta el momento de escribir esta columna estaba por definirse si los restos del enorme compositor de música popular recibirían un homenaje como el de los grandes hombres ilustres de este país. Merecido honor para quien triunfó como nadie en el Palacio de Bellas Artes.

Es necesario tener ejemplos como el ídolo de Ciudad Juárez, y para iniciar hay que decir que esta nación está sedienta de figuras ejemplares para las masas. Por eso es que la pérdida resulta muy grande.

Ver a Juan Gabriel costaba en suelo mexicano un promedio de 500 a 3 mil pesos en un estadio de futbol. Muy poca la diferencia para ver un partido top en el Estadio Azteca. Donde sí hay distancia es en la calidad de espectáculo ofrecido por los gladiadores del balón que por un solo personaje siempre hecho un puño de energía.

LOS MEZQUINOS SÍ VINIERON

La mezquindad significa ser tacaño y ruin. En un club como el América sus integrantes debieran estar acostumbrados a ser el foco de presiones cuando los resultados no se obtienen. Sin embargo, su director deportivo, Ricardo Peláez, expresó un insólito: “ante cualquier desliz se arma un escándalo”.

Luego, el aún técnico águila ‘Nachito’ se enganchó con un reportero que le cuestionaba hasta cuándo admitiría su mejor momento para retirarse del cargo: “Si no gano nada me voy, ¿estás tranquilo?”… #Oops

Acá lo difícil va a ser encontrar en qué momento quienes operan el espectáculo de futbol perdieron de vista que el eslabón más importante de la cadena alimenticia de este negocio es el fan.

Aunque existe el concepto ‘libertad de expresión’ las opiniones personales de entes corporativos o funcionarios no deben ser ventiladas. Esto es claro, no se representan a sí mismos, sino a una institución.

LOS TAPATÍOS, CON GANAS DE JUANGA

Como parte de su gira “México es Todo”, el gran Juanga tenía previsto presentarse el próximo sábado 3 de septiembre en el Estadio Omnilife (por cierto, señores de Ticketbis, ya cierren el evento o pongan un moñito en el sitio donde se anunciaba el concierto, porque el ‘Divo’ no nos va a resucitar, ¿eh?)… #Plop

Después, el 15 de octubre, se presentaría en Cancún, en el estadio de beisbol Beto Ávila. A través de Twitter los organizadores ya anunciaron que regresarán el dinero de los boletos que comenzaban a venderse. Algo similar pasó en suelo estadounidense pero los seguidores decidieron quedarse con el boleto como homenaje al cantautor. Esto es genuino ‘amor eterno’ de fan.

Ver un partido en Estados Unidos de un equipo mexicano top o de la Selección mexicana cuesta en promedio 65 a 300 dólares. Algo similar cobraba el artista y para estar más cerca de su público procuraba presentarse en estadios deportivos para ofrecer sus localidades más accesibles.

Generosidad, honestidad y cariño a los fans, es un legado que debiera ser aprendido por muchos cuya chamba es precisamente esta, servir a los enamorados de un emblema.

¿Tú qué piensas? ¿Cómo podemos exigir este respeto de las entidades a las que contribuimos para que sigan activas? Un 17 a 20 por ciento de los ingresos de un club de futbol es su taquilla, pero también hay ingresos por merchandising o artículos de colección y memorabilia. Conversemos. Recuerda que en este mundo terrenal, todo puede sumar o restar y tú eliges la cuenta.

Fuente: Fan Datos CID Consultoría, MedioTiempo, La Opinión de Los Ángeles y Ticketbis

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