El futbol a través de un sentir arquitectónico

El futbol a través de un sentir arquitectónico

A Conchita, José, Alejandro, Fernando, Maricarmen, Felipe, Ximena y Teresa

Mi cariño.

José María Buendía seguirá siendo el arquitecto de inteligencias que delineó en gran parte la enseñanza de esa gran disciplina en este país. Pero también el constructor de grandes ideas sobre el futbol.

Andaluz, nacido en Algéciras, Chema metaforizaba la arquitectura con el futbol. Socio y amante total del Manchester United, el arquitecto Buendía entrelazaba frases inolvidables que desvelaban su enorme conocimiento sobre este deporte. “El futbol es un deporte en el que quienes estamos inconformes por cómo se lleva, nunca nos cansamos de tratar”, decía en alusión al futbol mexicano y su organización.

Chema era un multidisidente, parecería que nada le gustaba, sin embargo él trataba construir desde la inteligencia espacial que lo caracterizaba. No solo una casa, una iglesia, un espacio público, sino también conceptos a partir de los conocimientos de arquitectura.

Era el arquitecto de los conceptos y eso lo aplicaba también al futbol. “¿Sabes por qué le voy al Manchester? Porque es un equipo que transita por caminos díficiles de encontrar. Tal cual, es como un proyecto arquitectónico. Manchester es como la Alhambra de Granada”, me decía, mientras yo lo veía azorado por esas compararaciones tan fantásticas como inverosímiles, que impactaban en la mente de un estudiante de comunicación amante del futbol.

“Cada paso arquitectónico que se dio en la construcción de la Alahambra crea una huella, como cada paso que da el Manchester, cada huella es una historia que cuenta miles de historias, como las bóvedas de la Alhambra y las fuerzas básicas del Manchester; y cada ayer, es decir cada año que pasa por la Alahambra es una estrella en el cielo de la memoria, como cada jugador del Manchester”.

Chema Buendía trasitaba con esta frases entre la poética, el futbol y la arquitectura. Su mente, siempre abierta a las discusiones, álgidas, dífciles, a veces exasperadas, producía adrenalina entre sus interlocutores, desde interpelar al entonces candidato Carlos Salinas de Gortari, al presentarse en la Universidad Iberoamericana, hasta discutir acaloradamente con Bobby Charlton en Manchester sobre cómo debía jugar Inglaterra en un clima tan díficil como el de Guadalajara durante el Mundial del 70.

Ese era Chema, el arquitecto de inteligencia, el constructor de inteligencias arquitectonicas, el planeador de espacios de discusión en el futbol.

La arquirtectura mexicana tiene en José María Buendía no solo un maestro, sino un pensador y un analista de los espacios. Estudioso de Juan Barragán y maestro de Alberto Kalach, uno de los grandes arquitectos contempáneos del país, Chema siempre pensó que la íntima relación de ésta gran profesión y el futbol, eran dos formas de formar ciudadanía.

La arquirectura en el futbol no solo son los estadios, ni su configuración espacial. “Un equipo de futbol tiene que ser feliz jugando en su estadio. Esa felicidad se la da su casa, el estadio. Una casa cómoda, confortable, espaciosa, donde la armonia sea parte de esa felicidad. Te juro que los equipos de futbol que tienen espacios con esas características arquitectónicas, son felices y ganan. Preguntale al propio Manchester, al Madrid, al Sevilla, al pinche América con ese estadio Azteca”, decía con voz alta, apasionada, inteligente, dura y a la vez tranquila, pero también con la autoridad de la sabiduría arquitectónica y futbolera que le daba la propia vida.

Donde quiera que te encuentres querido arquitecto, querido fanático y socio del Manchester United, querido constructor de inteligencias, recibe un abrazo cariñoso. Que el futbol y la arquitectura sigan premiando tu camino. “Los años, como la verdad, nos hacen libres”, decías en alguna de tus conferencias. Ojalá como cada una de tus obras, de tus casas, de tus parques, de tus iglesias, respires cielo. ¡Abrazo Chema, abrazo!

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas