Messi, los 'Celticsaurios' y el bus de la felicidad

El '10' del Barça es un amante confeso del ambiente que se vive en la cancha del Celtic, en donde tres particulares personajes lo esperan este miércoles.
 'El mejor ambiente de futbol de Europa', dijo Messi sobre la cancha del Celtic.  (Foto: AFP)
  • Les apodan 'La banda de los de un pie en la tumba', pero beben y animan como el que más
  • Van al estadio en autobús, sentados en primera fila por respeto a su edad. El crack azulgrana les adora
Madrid, España -

De tan rutinario, es un procedimiento casi mecánico. Con sus 87 años y una vitalidad que asombra, Glenn se subirá este miércoles al autobús en su parada habitual, el pub Dows, una vez cumplimentada la primera parte de un ritual inalterable a lo largo de seis décadas: la ingesta de cuatro pintas de Guinness. Se sentará en el primer asiento, junto a la ventanilla. Al lado, como siempre, estará Graeme (82), que se sube un rato antes, en el Finnegans Wake pub, luego de tomarse siete lagers, vasos de cerveza que este abuelo con hígado de platino ingiere como si de agua se tratase.

Al ratito, en la parada del Cabin Bar, aparecerá Tom (70), que ocupa uno de los lugares de la segunda fila aunque, a diferencia de sus dos colegas, no prueba una sola gota de alcohol. ¡Nadie es perfecto! Pero Glenn, Graeme y Tom tienen algo en común que les ha unido de por vida: son hinchas fanáticos del Celtic. Las veces que coinciden es en ese bus, que religiosamente los lleva a su amada 'iglesia' cada vez que hay un partido del equipo católico de Glasgow.

A medida que pasan las paradas, todas, sin excepción, junto a bares y pubs, el vehículo se va poblando de incondicionales de la escuadra verdiblanca escocesa. A los 'Celticsaurios' de adelante, los jóvenes de atrás los llaman ‘The one-foot-in-the-grave gang’ (La banda de los de un pie en la tumba). Claro que el sueño de todos ellos es, precisamente, llegar a sentarse en esos asientos delanteros, que por cierto nadie se atreve a ocupar a sabiendas de que están 'reservados' al popular trío. Glenn se subió en él por vez primera hace 55 años… y nunca más se apeó.

Esta tarde, el 'Celtic bus' se poblará nuevamente, de pub en pub, en busca de una misión cercana a lo imposible: sacar los colores al Barça que pilota el 'comandante' Messi, cuya idolatría hacia los culpables del fascinante ambiente que se prepara en las noches de Champions en Parkhead es directamente proporcional a la que esa simpática tropa de supporters, con los 'Celticsaurios' a la cabeza, profesan por el cinco veces 'Balón de Oro' tras unas declaraciones que el argentino realizó antes de su anterior visita al templo católico.

"Los partidos contra el Celtic en su cancha son especiales y los recuerdo con cariño. Es un estadio difícil. Nunca es fácil sacar de allí un buen resultado. Sabemos que si te toca el Celtic en el sorteo tendremos un partido complicado allí, pero todos los que hemos jugado alguna vez en su cancha, queremos volver otra vez. Es el mejor ambiente de fútbol de Europa".

La hazaña ante las huestes de Luis Enrique o una presumible derrota, habida cuenta de la diferencia de arsenal entre el campeón español y el escocés, marcará el ritmo de los latidos en el Celtic Bus de vuelta a casa. Euforia máxima y cánticos hasta hacer enrojecer el gaznate, o silencio sepulcral. Así es la 'otra' Champions League. La que nunca se televisa, porque no vende, pero de la que Glenn, Graeme y Tom podrían escribir una enciclopedia desde sus asientos reservados en el autobús de la felicidad.

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