Un viaje a la FA Cup: el futbol más primitivo y auténtico

Música de los 60 en los descansos, aficionados de pie, pastel de carne y hamburguesas caseras, David contra Goliat…
 La Fa Cup rememora el futbol del siglo pasado en sus campos de futbol.  (Foto: Mediotiempo)
  • El duelo más importante en los 119 años de vida del Sutton dejó en sus arcas más de medio millón de euros
Londres, Inglaterra -

Todo puede suceder en el torneo que se da el lujo de subirse a una máquina del tiempo para viajar a otra época, a otro futbol en blanco y negro, sin cintas en el pelo, balones aerodinámicos, drones ni tatuajes.


La FA Cup, el torneo más antiguo del mundo


Es la FA Cup, la competencia futbolística más antigua del mundo, en la que hace un par de semanas el Sutton United cayó en su casa, donde apenas caben 7 mil aficionados contra el Arsenal, millonaria escuadra que este fin de semana volverá a enfrentarse con otro equipo de quinta división, el Lincoln City.

Ahora serán los cuartos de final, cuando el también poderoso Tottenham recibirá al Millwall de tercera, otro equipo cuyos sueños viajan en autobús de clase económica, tal como su futbol: sencillo y directo.

La FA se mantiene como la tierra mágica donde no hay lugar para el término imposible. Ni siquiera porque Lincoln y Millwall buscarán las semifinales en White Hart Lane y el Emirates Stadium, sin juegos de vuelta, porque tras 90 minutos solo habría prórroga y, si el drama lo requiere, penales.

Las gradas no dan espacio para sentarse a disfrutar del espectáculo.
Las gradas no dan espacio para sentarse a disfrutar del espectáculo.

El Arsenal visitó y eliminó el 20 de febrero al Sutton United, que desafió la lógica y mantuvo intacto el orgullo de club aficionado. La visita del gigante londinense rubricó una hermosa fábula que llevó a más de 10 mil almas a reventar su vetusta casa, Gander Green Lane, como en las mejores tardes de los "happy sixties" o "seventies".

Ni el mítico Gary Lineker (el campeón de goleo en México '86), en su calidad de comentarista de la "BBC", se perdió ese choque histórico en el que cada instante fue un homenaje a los 136 años de existencia de la competición. El reloj se detuvo al ritmo del "Sweet Caroline" de Neil Diamond, coreado por los fanáticos que aguardaban de pie y emocionados el inicio de la más desigual de las batallas.

Porque en la Cup de los pobres está prohibido sentarse hasta para comerse la hamburguesa o el pastel de carne en el medio tiempo, durante el cual el sonido local combina música del siglo pasado con la mítica "Obladi Oblada" de los Beatles.

Es el "football" de regreso a su estrato más primitivo, pero también el más auténtico, el de los pelotazos largos a la vieja usanza, los cánticos eufóricos cada vez que el Sutton forzaba un tiro de esquina. El del té servido en tazas de porcelana inglesa por encantadoras ancianas, esposas de unos engalanados directivos que te reciben con la mejor de sus sonrisas y te dan las gracias por venir desde tan lejos para dar cuenta del maravilloso ejercicio de rebeldía futbolística en el que están inmersos sus muchachos.

La democrática Cup no sólo regala a cientos de clubes que viven a años luz de la primera división la posibilidad de disfrutar la visita de un club premier o championship (segunda divsión inglesa). El botín económico que pueden amarrar a medida que superan obstáculos funciona como un poderoso estimulante para sus jugadores semiprofesionales, que se entrenan un par de veces por semana y apenas ganan una media de 600 euros mensuales.

La diferencia económica entre los clubes es un verdadero abismo.
La diferencia económica entre los clubes es un verdadero abismo.

El duelo más importante en los 119 años de vida del Sutton dejó en sus arcas más de medio millón de euros, entre los bonos de Federación Inglesa y derechos televisivos, sin contar los 60 mil euros de la prima de los Gunners, cedidos cortésmente para contribuir a las obras de reestructuración de su estadio.

Lo que recibirá ahora el Lincoln City, rival del Arsenal este sábado, ronda ya los dos millones de euros. Ello significa casi dos años de su presupuesto, pero casi nada si se compara con los 400 millones que manejan los Gunners. El Lincoln fue sorprendente verdugo, hasta ahora, de Oldham, Ipswich, Brighton y Burnley.

El líder de la National League buscará convertirse en el primer club no profesional en llegar al penúltimo escalón de la FA Cup, el torneo donde la tradición, esa ley no escrita pero que todo Dios respeta en el Reino Unido, alimenta el atrevimiento de David contra Goliat.

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