El gol es mi vida, quiero que las redes tiemblen: Gignac

En entrevista para la revista Life & Style, aceptó ser enojón ‘pero no malo’.
El Gol es mi vida, Gignac
  • El delantero recordó cómo fueron sus inicios desde la segunda división francesa
Ciudad de México -

Se dice que los porteros son la especie más extraña en el futbol y André-Pierre Gignac está de acuerdo. Cree que son más “locos” que los delanteros, a quienes reivindica como más egoístas.

El francés recordó sus inicios a la revista Life & Style en un relato donde menciona cómo desde la infancia su obsesión ha sido ver las redes de la portería en movimiento.

“Nosotros tenemos que ser competitivos, un poco egoístas y tienes que tener mucha confianza en tus compañeros también. Tenemos que morir para las porterías, para el gol. El gol es tu vida, es mi vida. Desde niño yo quiero que la red tiemble.

“Desde chiquito, a los dos años, iba a los partidos de mi papá, que jugaba a un buen nivel, pero no profesional. Tenía las cualidades para jugar, era un poco más loco que yo. Era zurdo y jugaba de número 10. Yo soy derecho. Teníamos esa gran diferencia, pero puedo decirte que él era mejor que yo”, expresó.

En la entrevista, la primera que concede a un medio mexicano desde que llegó a Tigres, Gignac recordó que sus abuelos paternos también le inculcaron el amor por el futbol.

“Cada año mis abuelos hacían un viaje a una ciudad cerca de Barcelona y siempre me traían un chingo de cosas; entre ellas llegó mi primer balón. Tengo fotos mías con el uniforme del Barcelona y este balón.

“Empecé a jugar en mi barrio y ahí soñábamos con ser profesionales. Jugábamos en el estacionamiento de la escuela, vivía cerca de ahí. Éramos un grupo de 15 amigos que jugaba siempre. Todavía nos vemos”, mencionó.

Gignac supo que podría ser profesional cuando empezó a jugar en el Martigues de la segunda división francesa.

“Ahí tuve que sacar todo para quedarme. En Martigues noté que tenía el hambre necesaria para ser profesional”, señaló.

Pero ese carácter no lo confunde con un mal genio, pues recuerda que desde chico ha sido temperamental.

“Soy un poco enojón, pero no soy malo. Es más, sí soy bastante enojón porque tengo un carácter fuerte y así he sido desde chiquito. Recibí una educación excelente de mis papás, aunque se divorciaron muy temprano, a mis cinco años. Ahora ellos son amigos y eso vale todo el oro del mundo. Simplemente soy así, enojón”, mencionó.

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