Un Tri sin punch vendedor

En el marketing, como en el deporte y en la vida, no importa vender primero, sino saberlo hacer. El Tri de Osorio tiene este problema.
Ciudad de México -

El deporte es en sí mismo una metáfora sustanciosa de la vida, porque dentro de él ocurren reflejos de esta que pueden explicarlo todo, como por qué México tiene la costumbre cultural de minimizar sus pequeños avances en el deporte, entre otros campos… O magnificarlos.

Estimado fan, antes de que sigas con esta lectura ¿a ti qué te ha parecido el desempeño de la Selección Mexicana bajo las riendas del estratega colombiano, y en especial en la Copa Confederaciones? ¿Te importan las rotaciones o te importa más que el Tri gane como sea? ¿De qué lado estás, del resultado o de la forma o estilo de juego? Una vez respondidas estas interrogantes, te sugiero continuar en la conversación. #Neta

LA MAQUILA DE SUEÑOS

El marketing es la planificación y ejecución de estrategias para cultivar marcas, vincular intereses de personas como empresas, para favorecer un crecimiento económico y social. En el deporte, se trata de una médula espinal que une inteligencias para generar intercambios productivos. El marketing no inventa, procura lucir el valor que existe. Pero hay formas de hacer marketing y esas las realizan los seres humanos con todo y su inclusión de costumbres y mañas. #DeVeritas

No todos compramos este Tri de Juan Carlos Osorio y no porque el producto sea malo, sino porque se vende mal desde la fábrica.

La falta de profesionalización en los distintos departamentos del lugar donde se maquilan los sueños del futbol mexicano lo impide.

La comisión de Selecciones Nacionales adolece de un verdadero directivo con liderazgo, que sepa futbol, no solo de labores administrativas y que diga “sí patrón” a todo para salvar su hueso. Alguien que entienda qué significa una rotación y le cuestione a Osorio hasta dónde llega su capricho en los recambios de jugadores. Falta una figura de autoridad por conocimiento, a quien le rinda cuentas sin que esto signifique la intromisión en sus labores de director técnico. #Ojo
Los mercaderes de las diversas zonas de la industria no hacen una labor de calidad.

En los medios informativos, los opinators —no necesariamente periodistas— exponen comentarios generalmente acres, sin argumentos, ni fuentes, y pueden derribar—sin proponérselo— grandes marcas con los tachones de la superficialidad que fermenta el desprestigio. Las Redes Sociales propagan todo, vientos tanto virulentos como saludables.

Los fans también debieran colaborar con una conducta a prueba de balas que se siembra desde la casa, con la educación que se demuestra fuera de ella. Pero ya tocaremos con calma, en otra columna, el controversial grito que ya dio vuelta al mundo, mucho más que la calidad del futbol del Tri. #Eeeh

NO SE PUEDE VENDER LO QUE NO EXISTE

Es cierto que el futbol de México requiere de vencer y convencer, pero esto tendrá que ser una vez que sostenga una plataforma de estructuras profesionales que le de solidez y un sentido mercadológico que no se divorcie entre todas sus líneas, donde todos sepan a qué juegan como en un equipo de futbol. Entonces, no podemos exigir un futbol de primer mundo cuando las estructuras son de región cuatro. #AsíMero

Un futbol mexicano en eterno desarrollo debe rodearse de coaches que dejen algo más allá de los retóricos discursos de los entrenadores que frecuentemente conocen mucho más que quienes los contratan. Osorio es parte de esa inercia. Sin embargo, no se le debe exigir más de lo que puede lograr con sus recursos ni menos si cumple con el objetivo para el cual se le contrató: Clasificar al Mundial de Rusia 2018 y superar el cliché del famoso quinto partido en la magna competición. Esto significa, que habrá que esperar

El Tri es el mejor ejemplo de lovemark. Y la gente ama sin condiciones las marcas que le ha hecho suspirar, aun con un producto no tan bueno.

Aquí, el problema de fondo es que se desató una mercadería, que ni estrategia de marketing, ante las rotaciones del técnico colombiano y la nata de la verborrea mediática porque es más fácil hacer escándalo que investigar con profesionalidad y aportar.

Tenemos que ser más crudos y analíticos para ver las cosas sin cosméticos, sin el maquillaje de las distintas ópticas del medio ambiente. La visión resultadista, es decir, de los resultados a inmediato plazo, sea monetarios o deportivos, no son parte sino de una cultura changarrera, no empresarial.

Y bueno, ¿tú qué piensas? Conversemos. Recuerda que en este mundo terrenal, todo puede sumar o restar y tú eliges la cuenta.

Fuentes: Fan Datos de CID Consultoría, MedioTiempo, el Heraldo de México, Nueva Era y Forbes

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