Fracturado y sin Copa Oro, Alan Pulido vive su propia maldición

Antes de poder jugar con Levadiakos en Grecia, Pulido tuvo que estar ocho meses parado.
 Alan volvía a un torneo oficial con selección desde el Mundial de Brasil 2014.  (Foto: Imago7)
  • El jugador ha sufrido desde broncas legales e inactividad, hasta un secuestro y la fractura que lo dejó fuera del Tri
Ciudad de México -

La fractura en el húmero del brazo derecho de Alan Pulido, que lo dejará fuera de la Copa Oro, es uno más de los problemas de una maldición que de alguna u otra manera lo ha afectado a lo largo de su carrera; desde una larga disputa legal con Tigres de dos años por su situación contractual, su efímero paso por el futbol griego y hasta un secuestro en su natal Tamaulipas.

El sábado pasado, el atacante sufrió la lesión en el partido amistoso ante Paraguay, justo cuando iba a ser el referente de la Selección Mexicana en el torneo de Concacaf, en un año donde también buscaba colarse al equipo que disputará el resto de la eliminatoria mundialista.

Lo peor del caso es que Alan volvía a un torneo oficial con selección desde el Mundial de Brasil 2014, porque durante dos años fue “vetado” del Tri, precisamente por la bronca legal con Tigres.

“A mí nunca me dijeron que estaba vetado en la selección, incluso nunca hablé de eso, pero se me hacía raro que no me convocaran porque yo estaba en muy buen nivel, estaba metiendo goles y eso era una incertidumbre del por qué no”, dijo cuando fue presentado como nuevo delantero de Chivas el 31 de agosto del 2016.

Antes de poder jugar con Levadiakos en Grecia, Pulido tuvo que estar ocho meses parado, desde agosto de 2014 hasta marzo de 2015, porque Tigres no cedía el pase internacional y el Tribunal Superior de Arbitraje falló a favor del conjunto regio.

Una vez que pudo volver al futbol, duró tres meses en ese equipo y en julio fichó con el Olympiakos, donde se esperaba repuntara su carrera en Europa, pero en un año solo disputó ocho juegos y anotó seis goles; volvió a México sin pena ni gloria en 2016.

A finales de mayo de ese año, tres meses antes de anunciarse su fichaje con Chivas, Alan fue secuestrado en su natal Ciudad Victoria, en Tamaulipas, mientras estaba de vacaciones; el goleador fue rescatado con una herida en la mano, al haber golpeado a uno de sus secuestradores.

En su segundo torneo con el Rebaño, además de ser ya un referente en el equipo de Matías Almeyda, conquistó el título de Liga que Guadalajara no había podido conseguir en casi 11 años, además de una Copa MX; fue el goleador rojiblanco en el Clausura 2017 con 8 goles y se ganó un lugar en el Tri que disputará la Copa Oro, aunque a menos de una semana de comenzar el torneo, sufrió la fractura que lo tendrá fuera cuatro meses de toda actividad.

“Me pone muy triste porque quedaré fuera de la Copa Oro, la cual tenía muchas ganas de representar a mi país en ese torneo. No me queda más que desearles lo mejor a todos mis compañeros y cuerpo técnico; espero puedan cumplir el objetivo que nos trazamos”, posteó Pulido en su Instagram tras la fractura en el brazo.

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