Se escuchó el 'eh, puto' contra Barovero y el silbante no aplicó reglamento

El silbante primeramente debió hacer una advertencia y después interrumpir el juego; y no hubo nada
El portero del Necaxa escuchó el grito un par de ocasiones y no pasó nada.
 El portero del Necaxa escuchó el grito un par de ocasiones y no pasó nada.  (Foto: Imago 7)
Estadio Chivas -

En el Estadio de Chivas los protocolos para erradicar las manifestaciones racistas pasaron de noche.

Y es que ninguno de estos se ejercieron por parte del árbitro central, Marco Antonio Ortiz; ni del comisario y mucho menos del sonido local, como lo establece el reglamento de competencia cuando de la tribuna salen gritos racistas.

En este caso el del "eh, puto" que la gente gritó cada vez que el arquero de Necaxa, Marcelo Barovero, lanzaba un despeje durante la primera parte del juego.

En dos ocasiones, los presentes gritaron dicha frase y no se aplicó el reglamento, pues no hubo una advertencia como dicta el reciente reglamento de la Liga MX.

El documento dice: "Primera fase: Parar el partido Si un Árbitro se percata de alguna conducta racista (o es informado de la misma por un Comisario de Partido) y/o comportamientos discriminatorios como lo son cantos raciales, insultos, gritos, letreros, banderas, etc., y si en su opinión, los comportamientos son sumamente graves e intensos, él/ella aplicará la Regla 5 de las Reglas del Juego y parará el partido. Mediante un anuncio por el sonido local se les solicitará a los aficionados que cese el comportamiento".

Una vez más, la afición hizo de las suyas y los representantes de la Liga MX se quedaron si hacer nada, mucho menos aplicar la ley.

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