Somos fans del 'ahora' y un proyecto a futuro es brujería

Vamos a hacer juntos este ejercicio de nuestro amado Rota-Tri... ¿Le entran?

Tengo un ejercicio bien chido para los siguientes partidos de nuestro Rota-Tri. Aplica para todos nosotros aficionados del futbol mexicano, espero lo hagan conmigo y se titula: “No seré fan de la inmediatez”.

Nuestro sistema futbolero nos ha maleducado durante años a buscar el resultado a corto plazo y creemos que un proyecto a futuro es brujería. Ya sé que nuestro Power Ranger tricolor ha perdido bien gacho dos veces contra POTENCIAS futboleras.

Pero eso nos duele más, porque somos fanáticos del “ahora”. Cuántos nos hemos dicho en la Liga: si ganan tres partiditos de cinco, se meten a la Liguilla. Siempre esperanzados que pase algo diferente si nos está yendo mal o creyéndonos campeones del universo si ganamos esos tres partidos.

¡Claro que no, Osorio es un imbécil!, me podrán decir. La neta yo no lo creo. Siempre hemos tenido más o menos los mismos resultados y nos ha dado más o menos el mismo coraje, pero hoy les platico de nuestros síntomas de dicha mal crianza.

El malísimo se hizo crack, después una diva inflada y de nuevo malísimo

Nos encantan los jugadores de desempeño de tres jornadas. Si nuestros colores ganan esos tres partidos y tuvimos una temporada decentona clasificamos. Tres partidos donde un jugador sea determinante-guapo-goleador nos hace competitivos. Si no me creen, ahí está Tigres. El campeonato pasado iban pa’l perro, pero a falta de cinco jornadas los chatos ganaron cuatro partidos y clasificaron.

Nos enamoramos fácil, incluso hasta pedimos llamados a selección porque “están dando un buen torneo”. Luego cuando el pobre ingrato juega contra Honduras y falla una clara contra el portero…“¡es un muertazo!” que les debe a los aficionados la vida y el amor.

Uno de mis favoritos: La maldición del superlíder

Este va dedicado a mis bebés de luz que le van al Cruz Azul ¿Por qué se los dedico? Porque llegaron a ser el equipo que mejores torneos daba por ahí de los 2010-2013, pero nunca lograron quedar campeones y pos’ los años siguen pasando y la maldición de la cruzazuleada agrandándose.

Algo inaudito. Vemos como negativo que un equipo sea regular durante todo un torneo porque “pos’ no va a salir campeón. ¿Así qué chiste? Preferimos que nuestro equipo dé un torneo mediocre pero que llegue enrachado a los últimos partidos del torneo.

Entonces, cuando en nuestra selección tenemos un equipo que tiene resultados constantes pues no sirve de mucho, en realidad eso no nos importa. Total, si pierden un partido retomamos el “son unos muertazos” y el hit del momento “con ese entrenador no llegaremos al quinto partido”.

Y la que más mal hace: Tenemos un campeón de dos semanas

Esta es la cereza del pastel de nuestra mala educación. Seguro han dicho: la liguilla es un torneo nuevo, los conozco mosco. Y justo aquí reside nuestro problema principal. Nos valen madre 17 jornadas mientras clasifique nuestro equipo a la liguilla porque total, todo el torneo se define en seis partidos. Así hayan llegado con dos victorias nada más, no nos importa, la liguilla tiene el poder del olvido.

El aficionado está esperando que, aunque su equipo haya tenido un torneo mediocre (porque clasificar en octavo es mediocre en cualquier lugar) todo se olvide en los siguientes partidos. Y así como el que quedó en primerísimo lugar dando un buen torneo es abucheado si pierde, el que quedó en octavo va a ser aplaudido como crack si gana.

La inmediatez, el resultadito, es lo que nos tiene varados en el mismo nivel futbolístico desde hace décadas. Lo vimos en Copa Oro, si nuestro cuadro nacional no tiene alineados futbolistas que jueguen en Europa, nuestra capacidad de ser potencia en CONCACAF se ve bastante reducida.

Y no es un problema en el futbol namás, pero el deporte lo evidencia. Esperamos los cambios inmediatos ¿Se acuerdan que ganó Fox repitiéndonos que él sí iba a lograr un cambio? Y esperamos que el siguiente Presi sea el bueno, ese que en seis años nos limpie el mierdero y nos haga un país digno de presumir. Básicamente queremos milagros de la virgen y no estamos dispuestos a chambear por ellos.

Hay que chambear y dejar chambear a la banda, es cierto que hay cosas que no nos gustan y que muchas veces se nos hacen inexplicables. La inmediatez no sirve para futurear un proyecto. Se nos hace bien fácil lo que hace Alemania con su equipo porque al cabo son buenos de abolengo. Todos nuestros problemas giran ante esa obsesión con el “ahora”. No todo es tan fácil como cambiar, el éxito en realidad no es nada fácil.

  • Más sobre:
  • Tri
Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas