El legado de Don Rober

Roberto Hernández Jr. será recordado por su narración de “la mano de Dios” en 1986, el gol de Maradona que vio en el Azteca.
 Conocido en todo México por sus crónicas en los ochentas.  (Foto: Twitter)
  • Los estadios de Monterrey están llenos sábado a sábado en gra medida gracias a él
Ciudad de México -

Fuera de Monterrey, Don Roberto Hernández Jr. será recordado por su narración de “la mano de Dios” en 1986, el gol de Diego Armando Maradona que vio en el Estadio Azteca.

Sin embargo, ese histórico momento solo fue uno de tantos que presenció y que condimentaron una carrera que lo convirtió en el comentarista clave para forjar una de las rivalidades más intensas en el país.

Conocido en todo México por sus crónicas en los ochentas como colaborador de Televisa, Don Rober fue mucho más que un narrador. Fundó la estación de radio RG690 en el 690 de AM en el norte del país, la primera estación cien por ciento de deportes donde aún hoy existen programas diarios de beisbol, lucha libre, automovilismo, futbol americano, pero principalmente, sobre Tigres y Rayados.

Fue en esa década cuando también comenzó con un programa de lunes a sábado de 5 minutos, llamado “Futbol al Día”, con esa rivalidad como tema principal. En 1993, el programa se extendió a una hora de duración, y era hasta la fecha uno de los programas de mayor rating de toda la región, inaugurando el horario “Primetime” de 2pm a 3pm en la zona norte del país.

¿CUÁL ESCUELA DEJÓ DON ROBER?

La RG fue cuna del periodismo deportivo en Monterrey por el legado que impuso Don Rober. Personas como Willie González, Ernesto Chavana, Pepe León Ramos, Victor Manuel Hernández, Paulino Guerrero, Héctor Javier Yáñez, entre otros, fueron los pilares que forjó este personaje, generando polémica día con día, siempre con el fin de llenar un estadio el sábado siguiente.

Incluso, debido a que Multimedios es la cadena fuerte en rating, las cabezas deportivas de Televisa y Azteca, la competencia, fueron extraídas del equipo de Don Rober: Antonio Nelli para Televisa y Enrique García en Azteca Deportes, para poderle competir en sus horarios televisivos, conociendo bien a su competencia por haber laborado ahí.

‘¡ES TODO AMIGOS!’

Sin duda la frase más icónica de Don Rober fue: “¡Es todo amigos!”, con la cual cerraba todos sus programas, con el puño cerrado en señal de ánimo. Otras frases como: “hijo de Wacho Nieto y compañía”, “lamentablimenti…”, “ánimo señor”, “ea ea, ponme musiquita hijo…” quedarán en el recuerdo por su forma peculiar de conducirse hacia la gente.

¿QUÉ HIZO DE DIFERENTE A CUALQUIER OTRO CRONISTA?

Originario de Guanajuato, lejos de Monterrey, Don Rober tuvo siempre la visión clara del negocio del futbol. Pareciera que los estadios de la UANL y de Rayados siempre han estado llenos, pero esto no sucedió sino hasta después de una gran estrategia que Don Rober implementó.

Antes del descenso de Tigres en 1996, los estadios solo se llenaban durante un clásico, en mayor medida gracias a la polémica que día con día fomentaba en su programa de televisión y sus colaboradores en la RG. No fue sino hasta que Tigres estuvo militando en la ‘Primera A’ cuando varias estrategias de Hernández Jr fueron las que ayudaron a abarrotar los estadios.

Una de las más recordadas fue previo al ‘clásico’ Tigres vs. Saltillo, cuando Don Rober estuvo criticando al delantero de Saltillo, Edson Zwaricz, durante la semana previa para calentar el partido. El sábado, Zwaricz anotó y en su festejo se llevó el dedo índice a la boca, volteando hacia el palco de transmisión para callar a Don Rober. De esta escena salió la frase: “no, que nadie nos calle en el Volcán”, misma que se usó toda la temporada para alentar a la gente a ir al estadio y hacer que empezara a pesar la localía.

Los que lo conocen de mucho tiempo, expertos en marketing, reconocen que Don Rober fue polémico, se enfrascó en diferentes discusiones con muchos actores del futbol local, pero lo que nunca hizo, siempre pensando en el negocio, fue decirle a la gente: no vayas al estadio. Incluso si había una crisis deportiva en el equipo, su forma de alentar a protestar era que la gente fuera al estadio y se pusiera una bolsa de papel en la cabeza, o que no hiciera ruido durante el calentamiento, que se pusiera una playera al revés, entre otras estrategias anecdóticas.

Don Roberto Hernández Jr. no fue solo un cronista, sino toda una institución en el periodismo deportivo de Monterrey y principal motivo por lo que hoy en día los estadios están llenos sábado a sábado. Descanse en paz.

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