Califican operativo de seguridad de Clásico 113 con saldo blanco

Hubo 13 detenidos por faltas administrativas, pero no se registraron riñas, ni violencia.
 Aficionados de ambos equipos convivieron en el BBVA.  (Foto: Imago)
  • La afición albiazul vivió una fiesta en paz en su estadio
Estadio BBVA, Guadalupe, Nuevo León -

Aunque hubo 13 detenidos antes y después del Clásico Regio 113, el operativo implementado por las autoridades municipales y estatales para resguardar el orden dentro y fuera del estadio de Rayados fue saldo blanco.

Víctor Navarro Ortiz, Secretario de Seguridad de Guadalupe, consideró que el saldo final a pesar de las personas detenidas fue blanco, pues no se registró ninguna riña o hechos violentos a diferencia de lo ocurrido en el derbi anterior.

“Una cosa es falta administrativa y otra es el delito, la falsificación y eso lo determina el ministerio público, lo tipifica y ellos irán al Code. Podemos calificar que hubo un saldo blanco, que el operativo fue exitoso”, indicó el encargado de la seguridad.

Diez personas fueron detenidas antes de iniciar el partido debido a que portaban abonos falsificados, mientras que tres más quedaron bajo resguardo de la policía por alterar el orden público, cuando salían del estadio.

CLÁSICO REGIO 113 SE PINTÓ DE AZUL Y BLANCO

Antes, durante y después del Clásico Regio 113, la fiesta fue totalmente de azul y blanco, en la cancha y en la tribuna, donde los más de 51 mil asistentes al Gigante de Acero, armaron una fiesta de principio a fin, haciendo desaparecer por completo a los pocos pero valientes seguidores felinos que acudieron con la playera de su equipo.

La Adicción comenzó con la fiesta, llevando el bombo más grande de México a la tribuna, con el cual le dieron ritmo a sus cánticos, siendo seguidos por el resto de los aficionados que estuvieron siempre dispuestos a seguir con su apoyo.

Mientras en la cancha la Pandilla mantenía el control de la pelota y se la quitaba al equipo que más acostumbrado estaba a tener la esférica en sus pies, los oles aparecieron de inmediato.

También el tradicional cántico a Nahuel Guzmán, antes de iniciar el encuentro y durante lapsos de los 90 minutos, no se hizo esperar.

“Que lo vengan a ver, que lo vengan a ver, que ese no es un portero es una puta de cabaret”, le cantaron en repetidas ocasiones al guardameta felino, quien en el segundo tiempo encaró a los hinchas y simuló caminar como un pingüino.

Tras el autogol de Juninho y el gol de Avilés Hurtado, la euforia se desató, con la guerra de porras y los cánticos de “Dale, dale, dale Rayados”, “Vamos, vamos los Rayados, vamos, vamos a ganar, si nacieron hijos nuestros, hijos nuestro morirán”.

Llegó el silbatazo final y la fiesta de la barra albiazul y el resto de la gente continuó afuera del Gigante de Acero, pues la ciudad se pintó de azul y blanco, retuvieron el liderato general y se ilusionan más que nunca con un título de Liga, tras siete años sin ganarlo.

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