Otra forma de sentir el adiós de Carlos Vela a Europa

El delantero mexicano dijo “ahí nos vemos” con un gol, el primero de la temporada y aparentemente su último en el Viejo Continente.
Ciudad de México -

El futbol es lo más parecido a la vida misma. Tiene muchas facetas; una de ellas es decir adiós: Despedirse de tu familia cuando te contratan los Tigres y eres de la ciudad de México; decirle adiós a tus hijas cuando debes irte por largos períodos de concentración; darle un abrazo a tu padre y madre cuando vas rumbo a los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 y no existe Whatsapp para escribirles en el momento, o señal de wifi para enviarles tus fotos. Era muy difícil comunicarse en aquellos tiempos.

Existen “adioses” que se convierten en "hasta luego". Pero hay momentos que no vuelven jamás y este es el caso de Carlitos.

Carlos Vela, mi jugador favorito de la Selección Mexicana, se despidió de la Real Sociedad. Su despedida fue soñada, como nadie la hubiera imaginado, y como todos quisieran tenerla. Al minuto 11, la gente en el estadio prendió sus celulares y sus luces para decirle “hasta pronto”.

Vela dijo “ahí nos vemos” con un gol, el primero de la temporada y aparentemente su último en Europa. La afición coreando su nombre, sus compañeros lo cargaron como todo un campeón ¡Qué manera de celebrarlo! ¡Qué gran momento! ¡Qué emotivo!

¿Qué habrá pasado por la mente de Vela luego de 11 años y 11 meses en Europa y de vivir momentos como los cuatro goles que le anotó al Celta de Vigo, por ejemplo? ¿En realidad habrá querido irse, luego de que clubes como el Real Madrid lo pretendieron?, ¿Pensó que algún día pudo haber ganado una Champions League?

Uno de los mejores extranjeros en la historia de la Real Sociedad es, sin duda, Carlos Vela. La gente lo adora y eso se notó en su despedida.

Ha de ser muy difícil lo que está viviendo el jugador, y es algo que casi todos los futbolistas viven y nosotros casi no lo notamos; ese extraño sufrimiento que solo los grandes futbolistas superan, no solo se trata de salir del equipo de dónde se siente a gusto y querido; va mucho más allá, es aguantar a directivos, enemigos, rivales, críticas, levantarte de una derrota, de un subcampeonato, recuperarte de una lesión dolorosa, o de 10 operaciones, se trata de leer a los medios cada vez que hablan mal de ti. Superar hasta un divorcio porque no tuviste tiempo de convivir lo suficiente con tu pareja o no llenaste sus expectativas. En fin, se trata de una gran cantidad de emociones que las personas 'comunes' no alcanzamos a entender y creemos que todo se reduce a lo que pasa en la cancha.

Por eso, siempre hay que celebrar un gol, hablar de una gran jugada o atajada, gritar a los cuatro vientos un campeonato, el salvarte del descenso, celebrar una goleada, arrancarle todo lo que se pueda a un buen partido. Disfrutar el ganar, y hasta el empatar, porqué ese partido, ese gol, ese momento, pudo haber sido el último en una carrera tan corta como lo es la vida profesional del futbolista o del entrenador.

Felicidades al segundo extranjero que más partidos jugó con la Real Sociedad con 250 solo por detrás del serbio Darko Kovacevic con 286 partidos. Y suerte en sus próximos partidos, ya que lo necesitamos, entero, en Rusia 2018. Un jugador que en el equipo mexicano, no puede faltar. Para mí, necesario en la Selección Mexicana, único e imprescindible.

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