Pese a marcar póker, Neymar recibió rechifla de afición del PSG

El brasileño no dejó cobrar un penal a Cavani y la afición le recriminó.
 Los fans pedían que Cavani cobrara la pena máxima para superar récord; Neymar no les hizo caso.  (Foto: AFP)
  • Abandonó la cancha con molestia, evitó responder a las televisiones oficiales y menospreció el trofeo de "jugador del partido"
París, Francia (EFE) -

A pesar de los cuatro goles y dos asistencias que aportó Neymar a la goleada del PSG por 8-0 sobre Dijon, la afición del Parque de los Príncipes le dedicó silbidos de rechazo.

El motivo fue la vieja rivalidad que mantiene con el uruguayo Edinson Cavani, que lleva más tiempo conquistando el corazón de los aficionados del Parque de los Príncipes y que goza de una mayor cuota de cariño.

El roce se produjo en la parte final del encuentro, en el minuto 83, cuando el árbitro señaló penalti por una falta sobre Cavani. Para entonces, el Matador ya había marcado un gol, el 156 desde que en 2013 aterrizó en las riberas del Sena procedente del Napoli, con lo que igualaba con el sueco Zlatan Ibrahimovic como máximo anotador de la historia del club.

Le faltaba uno para convertirse en el único en poseer ese récord y el penalti aparecía como una buena oportunidad para lograrlo. Pero Neymar fue implacable. Agarró el balón sin mirar a nadie, lo posó en el punto de penalti y se mantuvo ajeno a los gritos de "Cavani, Cavani" que provenían de las gradas, tornados pronto en silbidos que mancharon una noche mágica.

La estrella brasileña logró su cuarto gol, pero algo se había roto. El jugador, visiblemente molesto, abandonó cabizbajo la cancha, evitó responder a las televisiones oficiales y menospreció el trofeo de "jugador del partido" que le ofreció un miembro del club, antes de abandonar el estadio serio.

No es la primera vez que el público toma partido por Cavani en su contienda con Neymar sobre quién debe lanzar los penaltis. El punto álgido tuvo lugar el pasado 17 de septiembre en un duelo contra el Lyon, cuando ambos pelearon por el balón para lanzar una pena máxima, lucha que, según algunos medios, trasladaron después al vestuario.

Desde entonces, el entrenador, el español Unai Emary, designa antes de cada encuentro quién lanzará las posibles penas máximas en un sistema de rotación que persigue imponer la paz entre ambos.

Frente al Dijon era el turno de Neymar, pero la grada y algunos jugadores consideraron que hubiera sido una muestra de grandeza del brasileño ceder el turno al uruguayo para que batiera el récord de Ibrahimovic.

"Hubiera podido dejar el penalti a Cavani, hubiera sido un gesto de 'juego limpio'", indicó tras el duelo el defensa belga del PSG, Thomas Meunier, quien, sin embargo, consideró "ingratos" los silbidos de la grada.

Emery se limitó a decir que "las estadísticas son importantes para los jugadores", en referencia al récord que pudo batir Cavani.

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