‘Flechazo Marrakech’, la historia de amor entre Cristiano y Marruecos

El duelo de Portugal ante Marruecos tomará un sabor especial para el atacante del Real Madrid.
 Algunos de los viajes relámpago a Marruecos de Cristiano.  (Foto: instagram )
Marruecos -

En Marruecos, Cristiano Ronaldo no tiene todavía una estatua en su honor como en Funchal, su ciudad natal en Madeira, pero pronto habrá un hotel con su nombre. El astro luso es especialmente popular en el reino norteafricano, que ha visitado además asiduamente y donde ha realizado inversiones.

Por ello el duelo entre portugueses y marroquíes el miércoles en el Grupo B del Mundial adquiere para él, héroe con un triplete a España (3-3) en la primera jornada, un significado especial.

La historia podría titularse "Flechazo en Marrakech". Hubo una fecha que cambió todo, diciembre de 2014, cuando CR7 estuvo en la ciudad más turística de Marruecos para disputar el Mundial de Clubes, que su equipo ganó.

Nabil, de 27 años, es responsable de una peña del Real Madrid y pudo conocer a su ídolo justo antes de la final de aquel torneo, ganada por 2-0 al San Lorenzo argentino.

En el local de su asociación en Casablanca, muestra orgulloso la foto que se tomó con la estrella portuguesa.

"Gracias a Emilio Butragueño (director de Relaciones Institucionales del Real Madrid) pudimos entrar en la sala de comer del hotel, donde estaban los jugadores", cuenta. "Pude incluso hablar un poco con él y le dije que iba a ser Balón de Oro. Él me dijo que es lo que esperaba", sonríe.
A Cristiano le gustó Marrakech. Le conquistó "su excepcional calidad de vida, que no conocía, además tan cerca de su casa", cuenta un testigo cercano de sus visitas a esta ciudad, a la que fue volviendo meses después para visitar a un amigo marroquí, aunque nacido en Holanda, Badr Hari, figura del 'kick-boxing'.

En un vídeo publicado en octubre de 2015, en el que se ve a una multitud enfervorizada esperando la salida de Cristiano de un restaurante, Badr Hari hace casi de guardaespaldas: "No me avergoncéis, le he dicho que Marruecos es un lindo país y que tiene muchos admiradores aquí, así que cuando aparezca, aplaudidle. Pero escuchad, si alguien se comporta mal o le molesta, le aplastaré".

La prensa española se hizo eco en varias ocasiones de las repetidas visitas de Cristiano a Marruecos durante sus días libres, desplazándose desde la base aérea de Torrejón de Ardoz, en la periferia de Madrid, hasta Marrakech en un jet privado, disparando todo tipo de rumores.

No sólo él quedó enamorado de Marruecos, también su madre Dolores, como dan testimonio las imágenes de ella comiendo un cuscús o visitando la plaza Jemma El Fna, donde las camisetas de su hijo suelen ser muy visibles, tanto entre los jóvenes locales como en los bazares de los alrededores.

La marca CR7

Asociado en un 50% con la cadena hotelera portuguesa Pestana a través de la marca "CR7", Cristiano, en su versión de empresario, también mira con buenos ojos hacia Marruecos.
El pasado enero anunció la apertura de su quinto hotel CR7, en Marrakech, después de los ya inaugurados en Funchal y Lisboa, y de los que seguirán en Madrid y Nueva York. El hotel abrirá "a finales de 2019 o principios de 2020" y tendrá 160 habitaciones.

"Tiene realmente un lazo personal con esta ciudad. Durante mi primer encuentro con el grupo Pestana para hablar del proyecto, me dijeron que era increíble, que hacía seis meses que Cristiano no paraba de decir que quería abrir uno en Marrakech", señala Nabil Slitin, presidente de Downtown Hotel Corporation, promotor del proyecto global.

¿Tener a Cristiano Ronaldo como socio es garantía de un impacto mundial? "No oculto que es un buena publicidad para el proyecto", reconoce.

Pero Nabil no mezcla negocios y pasión deportiva, al menos estos días en el Mundial, donde Portugal y Marruecos miden sus fuerzas: "En los negocios estoy con Cristiano, pero en el Mundial soy 100% marroquí. Pero me ha dicho que va a ser bueno", ríe.

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