Iniesta recordó sus días de depresión tras ganar el triplete en Barcelona

El mediocampista confesó que ser futbolista y tenerlo todo, no te da la felicidad.
 Andrés Iniesta  (Foto: PlanetaCalleja)
Ciudad de México -

Alejado de la presión del Barcelona y a la distancia de varios meses de jugar en Japón, Andrés Iniesta reflexionó sobre el significado de jugar en aquel país, donde valora lo ganado pero también recuerda lo difícil.

En entrevista para el programa de televisión Planeta Calleja, el Fantasmita habló desde su faceta de ser humano y no solo como futbolista, pues recordó cuando pasó por una depresión.

"Tuve una etapa bastante chunga entre 2009 y 2010 antes del Mundial. La razón no sé cuál fue, pero entré en una depresión que me dejó muy tocado. Tuve ayuda psicológica, tener todo no te marca la felicidad. Yo me sentía vacío, acabábamos de ganar un triplete y el Mundial, más allá del gol, me dio la vida", explicó.

No vivir ajeno a la realidad ha sido uno de sus aprendizajes, pues reconoce que los beneficios de futbolista pueden trasladarlos “a otro mundo”. En ese sentido, aseguró que los protagonistas de este deporte también lloran.

“Me he emocionado sobre todo en esta última etapa con las despedidas y he llorado cuando me han salido mal las cosas, cuando he perdido algún título, cuando lo he ganado, en momentos difíciles que he pasado", relató.

En el Vissel Kobe japonés desde mayo, Iniesta reconoció que no descarta ser entrenador, por lo que al menos le gustaría tener el título. Mientras tanto disfruta su etapa asiática, ya con 34 años de edad.

"Todo es diferente, pero cuando dije de cambiar era para comparar. El proyecto me apasiona y me gusta. También el club, que es muy humilde, y todas las cosas que lo rodean. Está claro que las condiciones en las que vengo aquí, económicas y en todos los sentidos son muy buenas, pero lo que me apetecía era el proyecto”, confesó el manchego.

Pero Andrés no solo habló de futbol sino que tocó aspectos íntimos de su vida que poco se conocían, como la manera en que conoció a su esposa. Así, se remontó11 años atrás a Mataró, una pequeña provincia de Barcelona.

“Nos conocimos allí, al lado de donde vivía ella. Fui con un amigo y ella estaba trabajando de casualidad de camarera en ese sitio. Le eché el ojo y ahí fui a la caza. Fue un flechazo mortal. La calé y luego hice un trabajo exhaustivo. Utilicé ciertas artimañas", contó el Fantasmita entre risas. "Me hizo sufrir porque no me daba bola. Lo mío fue un flechazo y lo de ella... se fue enamorando".

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