Así llegó el Inter de Milán: de menos a más

El Inter de Milán disputará la quinta Final de la Champions League de su historia después de solventar un trayecto lleno de dudas, sospechoso por el juego, eficaz en cuanto a los resultados, en un...
El Inter de Milán disputará la quinta Final de la Champions League de su historia después de solventar un trayecto lleno de dudas, sospechoso por el juego, eficaz en cuanto a los resultados, en un proyecto que fue de menos a más.
 El Inter de Milán disputará la quinta Final de la Champions League de su historia después de solventar un trayecto lleno de dudas, sospechoso por el juego, eficaz en cuanto a los resultados, en un proyecto que fue de menos a más.
Madrid, España (Reuters) -
  • Inter eliminó al Chelsea y Barcelona

El Inter de Milán disputará la quinta Final de la Champions League de su historia después de solventar un trayecto lleno de dudas, sospechoso por el juego, eficaz en cuanto a los resultados, en un proyecto que fue de menos a más. La situación final del Inter, a punto de conquistar el “triplete” que hace un año obtuvo el Barcelona, ha dado la razón a la apuesta del preparador portugués José Mourinho. A pesar de los vaivenes en el curso y de la inestabilidad que por momentos demostró el equipo. Treinta y ocho años después, el Inter está en una Final de la máxima competición europea tras superar un camino lleno de altibajos. Las sospechas de las ideas de Mourinho crecieron en la Fase de Grupos, cuando fue capaz sólo de ganar dos de los seis partidos; en Kiev ante el Dynamo (1-2), con el que perdía a cinco minutos del final hasta que llegaron los goles, en el tramo último del holandés Wesley Sneijder y del argentino Diego Milito; y en la última Jornada, en su campo frente el Rubin Kazan, cuando no había más remedio si quería sobrevivir en Europa. La fragilidad e irregularidad del cuarteto, el Rubin y el Dynamo, facilitaron la tarea del Inter, superado por el Campeón, el Barcelona. Pero Mourinho sabe calcular bien las fuerzas y los recursos del equipo. Tumbó al Chelsea en Octavos. Manejó la situación en el Estadio Giusseppe Meazza (2-1) y sobrevivió a la fortaleza de Stamford Bridge, donde también se impuso por 0-1. Despachó en Cuartos al CSKA de Moscú en otra demostración de cálculo de fuerzas. Se impuso en los dos partidos por 1-0. Implantó su experiencia y el talento de sus futbolistas ante el entusiasmo ruso. Pero su prueba de fuego fue la Semifinal, ante el todopoderoso Barcelona. Le gusta a José Mourinho manejarse en situaciones como estas, sobre todo si el rival es el azulgrana, con el que mantiene un permanente intercambio de cuentas por saldar. El luso dejó en evidencia tácticamente al equipo de Pep Guardiola. No se desmoronó a pesar de la repercusión de su adversario y se impuso como local por 3-1 a pesar de que fue el equipo español el que tomó la delantera. En la vuelta impactó. Con una perfecto ejercicio de demostración defensiva cortó todas las vías y alternativas del Barcelona. A pesar de contar con un hombre menos desde los primeros minutos por la expulsión de Thiago Motta. Sobrevivió al empuje azulgrana. Y sólo en el tramo final encajó un gol, que no privó al portugués de pasear su triunfo por el Camp Nou y llevar al Inter al lugar donde tanto ansió. A la Final de la Champions League.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×