Crónica del soñado viaje a la Final de la Champions

Medio Tiempo sorteó un viaje doble a la Final de la Champions League, que se jugó el sábado 19 de mayo en el Allianz-Arena en Munich, Alemania.
Medio Tiempo sorteó un viaje doble a la Final de la Champions League, que se jugó el sábado 19 de mayo en el Allianz-Arena en Munich, Alemania.
 Medio Tiempo sorteó un viaje doble a la Final de la Champions League, que se jugó el sábado 19 de mayo en el Allianz-Arena en Munich, Alemania.
Ciudad de México -
  • Medio Tiempo sorteó un viaje doble a la Final de la Champions League, que se jugó el sábado 19 de mayo en el Allianz-Arena en Munich, Alemania
  • El concurso consistía en enviar mensajes de texto con la palabra “FUT” y en ese momento iniciaba la participación
  • Ricardo Gutiérrez fue el ganador y junto con su hijo tuvo la oportunidad de ver cómo el Chelsea derrotó en penaltis al favorito y “local” Bayern para conseguir su primera “Orejona”

Esta es la bitácora de un afortunado ganador: Gracias a Medio Tiempo Todo inició un domingo 22 de abril. Muy temprano fui a dejar a mi hijo a casa de un compañero a las afueras de la ciudad y mientras esperamos a que nos abrieran, un mensaje llegó a mi celular: “¿Quieres participar en un sorteo para la Champions League? Participa enviando la palabra FUT por un costo de 5.00 pesos”. Le dije a mi hijo, "¿Cómo ves, quieres ir?", me contestó "¡Claro!" y envié un mensaje y al instante me regresaron mi clave de confirmación.   Como no nos abrieron rápido la puerta, le dije a mi hijo, -¿Cómo ves, mandamos otro?- Y enviamos 10 ese día. Pasaron los días y en otro momento me enviaron un mensaje, “ya tienes 23 mensajes, si envías la palabra FUT te cuentan dobles” y, bueno, pues ahí van otros 10 mensajes. Un día por la noche mi esposa me preguntó: “¿Con quién te estás mandando mensajes que te contestan tan rápido?”, le respondí que estaba comprando unos boletos de cinco pesos, pero que me habían dicho que ahora eran dobles y me contestó, -¿Cuántos llevas?- y le mostré mi número de confirmación 00062-HX. Se burló de mí y me comentó, “pues serás el único que compra y cree en esas cosas, además van muy pocos números”, pero bueno, yo seguí enviando mensajes. El viernes 11 de mayo recibí el siguiente mensaje: “Hoy es el último día para dar de alta tus claves de confirmación, entra a www.mediotiempo.com y participa”. Entré a la página y escribí mi número de celular y aparecieron mis claves, agregué mis datos personales y ésa fue mi participación. Ya en la página, conocí las bases del sorteo -las cuales no había leído- y me di  cuenta, si tenía que ganar, sería en la semana siguiente. El lunes 14 de mayo estaba en mi oficina y recibí una llamada de la Ciudad de México. “Usted salió premiado en el sorteo para un viaje a la Champions League por favor anote lo siguiente, le llamará la señorita Diana Milla para ponerse de acuerdo con usted, pero prepárese porque se van a Munich”. Sorprendido por la llamada pensé que era una broma, ¿seré el afortunado entre 600 mil boletos que decía la convocatoria?  Entré nuevamente a Medio Tiempo, revisé las bases y coincidían con la fecha del sorteo. Salí en busca de mi esposa para platicarle, acudí a su oficina para darle la noticia, aún sin creerlo todavía, le expliqué que recibí la llamada y que me volverían a llamar, la invité, pero ella, sabiendo de nuestra pasión -la de mi hijo y la mía- por el futbol, sabía que este premio era para Ricky y para mí. Cerca de las 2 de la tarde recibí la tan esperada llamada. Diana Milla me dijo que era cierto y que me había ganado el viaje y que le enviara por e-mail los pasaportes y visas de las personas que acudirían. A la hora de la comida le pregunté a Ricky “¿Cómo ves si vamos el sábado a ver al Bayern en la Final?" Y me contestó en forma sarcástica “sí cómo no”. Le dije "¿Te acuerdas de los mensajes que envíe? Pues nos vamos a Alemania para ver la Final de la Champions". Todavía no sabíamos si era cierto, pero en las bases decía que los resultados serían publicados el miércoles 16, así que a primera hora busqué dichos resultados. Una vez confirmados, le marqué a Diana y me dijo que tenía que estar el jueves 17 en las oficinas de Medio Tiempo. Nos preparamos a la aventura, sólo una mochila en la espalda con ropa para tres o cuatro días. Salimos el jueves a las 4:00 de la mañana para tomar el vuelo desde Monterrey a la Ciudad de México. Llegamos a las 10:00 de la mañana a las oficinas de Grupo Expansión, un edificio a la antigua, con unos jardines preciosos, áreas que agradan al visitante, nos recibió Diana Milla. Cuando dieron las 11:00 de la mañana, en el jardín sobre una mesa y con la presencia del interventor, un apoderado de la empresa y Diana Milla, me hicieron entrega del premio que consistía de un vuelo México–Munich–México, dos boletos para la Final de la Champions League, hospedaje, incluyendo los traslados de aeropuerto al hotel y al estadio. Sólo que había que iniciar el viaje ese mismo día, saliendo del aeropuerto de México a las 20:55 en el vuelo LH 0499 por Lufthansa destino Frankfurt Alemania y de ahí a Munich. Fue un vuelo agotador pero muy satisfactorio, llegamos el viernes a las 18:00 horas (hora de Alemania) y de ahí fuimos al Olimpia-Zentrum, un complejo deportivo que fue construido para las Olimpiadas de 1972. Es un lugar al aire libre, increíble por su vegetación, ahí estaba la “Orejona” y había que tomarnos la foto con la tan anhelada copa. Visitamos todos los stands, participamos en los juegos hasta las 10:00 de la noche, que cerraron el lugar, y como buenos mexicanos fuimos de los últimos en abandonar el lugar. El sábado 19 de mayo era la gran Final, pero había que aprovechar al máximo la estadía y como en Alemania sale el sol como a las 5:00 de la mañana, decidimos acudir a la plaza Marien Platz a las 8:30 en el centro y corazón de la ciudad donde miles de aficionados del Bayern y del Chelsea se dieron cita para cantar y gritar como desesperados que su equipo sería el Campeón. A las 6:00 de la tarde nos trasladamos al Estadio Allianz-Arena, un inmueble para 70 mil almas que aman el futbol, impresionante en todos los sentidos. Llegamos a nuestros lugares y empezamos a ver cómo se llenaba, llegaban familias enteras, niños con banderas, jóvenes cantando, disfrutando cada momento previo al encuentro. Antes de partir le comenté a mi hijo que había que establecer nuestra preferencia y no dudamos en que el Bayern iba a ser el campeón, así que con la playera de Robben y gracias a que nuestros lugares fueron cerca de la porra del Munich, fuimos testigos de un gran partido, vivimos el momento del gol de Muller, pero también sentimos la incertidumbre cuando Drogba emparejó el marcador. El Comité Organizador asigna más o menos un 40 por ciento del estadio para el equipo visitante, es decir, dividen a las porras ofreciendo aún más un gran espectáculo de cantos y a la par se busca evitar posibles problemas. Es impresionante como durante 120 minutos las porras no dejan de cantar, brincar, y aplaudir, la gente no compra, no come, no bebe, están al 100 por ciento disfrutando cada momento del juego. Vimos cómo más de 40 mil aficionados del Bayern enmudecieron y cómo sus rostros se llenaban de lágrimas, no creían como una de las figuras del equipo, como Bastian Schweinsteiger, haya sido el que falló el penalti de la victoria. Fueron más de 40 minutos en los que no se escuchaba ni el menor ruido, al otro lado del estadio, los seguidores del Chelsea cantaban, gritaban y brincaban de alegría. Esperamos a la premiación, al festejo con sus seguidores y regresamos al hotel felices de haber vivido una Final de la Champions League, un sueño hecho realidad. Agradezco a Dios que nos haya permitido vivir esta gran experiencia y regresar con bien. Le agradezco a mi esposa el haber cedido su lugar a Ricky. Le agradezco a Diana por todas tus atenciones y a los directivos de Grupo Expansión. Le agradezco a mi hijo Ricky por ser un buen compañero y traductor de inglés y ya un poco de alemán. Le agradezco a todo el personal de Medio Tiempo.   En verdad muchas gracias, Saludos.

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