Un 'gigante bávaro' se coronó en la Champions League

El Bayern Munich ganó por quinta vez en su historia la UEFA Champions League tras imponerse esta noche en Wembley al Borussia Dortmund por 2-1.
Estadio de Wembley, Londres, Inglaterra ante... -
  • El Bayern conquistó su quinta 'Orejona'
  • Jupp Heynckes ganó su segunda Champions como DT

No pudo ser de ninguna otra forma, más que con tintes de una película, como se iba a coronar el Campeón de esta Champions League en un Estadio de Wembley repleto de almas alemanas.

Bayern Munich batalló, sufrió, fue dominado por momentos, pero su jerarquía se hizo valer nuevamente, ya que tras derrotar 1-2 al Borussia Dortmund, la gloria europea nuevamente le llegó al club alemán más ganador de todos los tiempos.

Con goles de Mandzukic y Robben, el Bayern Munich conquistó nuevamente este título europeo que se les había negado desde 2001. Fue faltando cuatro minutos para el silbatazo final, cuando cayó el gol que le dio el campeonato al cuadro de Jupp Heynckes.

Las revanchas en el futbol existen y tan sólo tuvo que pasar un año para que ésta le llegara a los Bávaros. Hace un año fueron lágrimas en Munich ante Chelsea, hoy son sonrisas en Londres.

Ambos cuadros alemanes salieron a la cancha sabiendo que la gloria los esperaba. De entrada, prevaleció más el hambre de ganar, al temor de perder. Entretenida parte inicial de ida y vuelta, sin un dominio claro, en donde los porteros fueron las figuras.

Los hombres más desequilibrantes de los equipos aparecieron en el terreno de juego, pero una y otra vez, tanto Manuel Neuer, como Roman Weidenfeller, ahogaron los gritos de gol en el césped sagrado de Wembley.

Primero fue el Dortmund quien se hizo de la pelota y fue vertical para buscar abrir el marcador. Al 14', Jakub Błaszczykowski remató a bocajarro, pero el portero del Bayern rechazó con la pierna izquierda de manera heroica. Poco después, al 18', Marco Reus desequilibró en la contra a la zaga bávara, pero otra vez apareció Neuer para evitar la caída de su marco.

El gol del BVB se sentía en el entorno, pero Bayern recobró el protagonismo que suele ejercer cuando está en un terreno de juego. Los de Heynckes equilibraron el trámite y recuperaron la pelota, lo que significó sinónimo de peligro. Al 26', Mario Mandzukic remató en el área chica a centro de Ribéry, pero Roman Weidenfeller también respondió de manera sensacional, ya que a contrapie y con una mano, evitó el gol en contra.

La postura ya era clara. Un Bayern encima, mientras que el Dortmund esperaba un pelotazo a la contra. Dos nuevas opciones claras estuvieron en los pies de Arjen Robben, pero el holandés erró. Al 29' no pudo concretar un mano a mano ante el guardameta del BVB, mientras que al 42' le ganó la posición a Hummels dentro del área y le estrelló la pelota en el rostro a Weidenfeller. El arquero del Borussia también era figura al igual que Neuer. El entretiempo llegó sin goles.

La segunda mitad arribó a Londres y los goles también. El peligro en las áreas fue menos recurrente, pero más efectivo. Fue el Bayern quien continuó con la tónica de dominio con la que cerró el primer tiempo, situación que fue recompensada.

Las redes se movieron en Wembley, las emociones anteriores por fin fueron reafirmadas con el movimiento en el marcador. El 0-1 a favor de los pupilos de Jupp Heynckes se dio al 60', cuando sus figuras se juntaron. Ribéry y Robben se combinaron por derecha y el holandés mandó una diagonal al centro que Mario Mandzukic tan sólo tuvo que empujar. El camino a la "Orejona" se aclaraba para los que esta tarde-noche vestían de rojo.

El Dortmund vendería cara la derrota, ya que sólo seis minutos después, de penal, los hinchas del BVB pudieron soñar efímeramente. Ilkay Gündogan puso el 1-1 con un cobro magistral al palo izquierdo de Neuer.

El partido estaba abierto, era para cualquiera, el Borussia estuvo cerca de irse arriba, pero debido a una mano, al 73' le anularon un gol al polaco Lewandowsky. De ahí vino la debacle del BVB y la reafirmación del que sería el Campeón.

Casi soñado, como de película, cuando ningún técnico había hecho cambios y ambos ya veían los tiempos extras, llegó la dupla más desequilibrante del Bayern, otra vez.

Al 89', casi en el último suspiro del partido, el francés Franck Ribéry aguantó la pelota fuera del área tras un pelotazo largo, inteligentemente tocó de "taquito" a Robben, quien ingresó y solo frente a Weidenfeller puso el 1-2 y con ello el júbilo de la mitad de los asistentes en Wembley. Sólo el tiempo añadido separaban a un grande de ser un gigante de nuevo.

No hubo respuesta del rival, un gol que fue un golpe duro, determinante y con el tiempo escaso. Así, el título más importante de clubes en el mundo ya había escogido a su dueño, uno de sus consentidos, ya que tras derrotar 1-2 al Borussia Dortmund, la quinta "Orejona" se instalará en las vitrinas del equipo más grande de Alemania: El Bayern Munich.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×