Enfurecido, Panamá amagó con abandonar partido

Tal como terminó el amistoso de octubre pasado, con insultos y connatos de bronca entra las bancas, el México vs. Panamá de esta noche ofreció un espectáculo de empujones y amenazas.
Tal como terminó el amistoso de octubre pasado, con insultos y connatos de bronca entra las bancas, el México vs. Panamá de esta noche ofreció un espectáculo de empujones y amenazas.
 Tal como terminó el amistoso de octubre pasado, con insultos y connatos de bronca entra las bancas, el México vs. Panamá de esta noche ofreció un espectáculo de empujones y amenazas.  (Foto: Notimex)
Atlanta, Georgia -
  • El cuadro canalero le aplaudió al Tri con ironía para no morir de indignación

Tal como terminó el amistoso de octubre pasado, con insultos y connatos de bronca entra las bancas, el México vs. Panamá de esta noche ofreció un espectáculo de empujones, jaloneos y amenazas.

Pero estas últimas no sólo fueron para agredir al rival sino para irse del partido por indignación. Los canaleros explotaron cuando al inicio de la compensación el árbitro marcó el penal que permitió al Tri llegar a los tiempos extra.

El primer tiempo había iniciado caliente desde unos jaloneos de tiro de esquina, aunque la temperatura creció cuando un iracundo Luis Tejada abandonó la cancha después de encarar al silbante e incluso buscar al “Maza” Rodríguez, a quien le soltó un manotazo que rigurosamente fue calificado con tarjeta roja.

El delantero llegó hasta la banda enfrente del área técnica mexicana, misma que se llenó de panameños, a quienes intentaba contener el cuarto oficial extendiendo los brazos.

Habían transcurrido 90 minutos de ventaja cabal para el cuadro canalero, hasta que el silbante ridiculizó el buen criterio.

La gresca duró alrededor de 10 minutos y los momentos álgidos se dieron cuando panameños, entre miembros del cuerpo técnico o el delantero Blas Pérez, intentaban librarse de quienes los contenían para llegar hasta el preparador físico del Tri, Gíber Becerra.

Algo escucharon de este último que la furia panameña se multiplicó luego de un penal que de por sí les provocó abalanzarse hasta el cuerpo arbitral.

Al Tricolor no le quedó más que pedir a la grada que no lanzaran líquidos a los árbitros. Pero el cobro de Andrés Guardado demoraba porque los canaleros amenazaban con abandonar el encuentro.

Con dignidad de sobra, decidieron continuar y fue más tarde el 2-1 de derrota el que les hizo aplaudirle al rival con ironía, para terminar el partido correteando al silbante, si bien poco después los ánimos se calmaron porque incluso el “Piojo” Herrera y el “Bolillo” Gómez se abrazaron y Miguel Layún intercambió camisetas.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×