Los olvidados

El uruguayo Martín Rodríguez, del Irapuato, se convirtió en el máximo artillero del Torneo de Invierno 2001 (con 12 goles) el mismo día en que la selección charrúa calificó al mundial de...

El uruguayo Martín Rodríguez, del Irapuato, se convirtió en el máximo artillero del Torneo de Invierno 2001 (con 12 goles) el mismo día en que la selección charrúa calificó al mundial de Corea-Japón 2002. Pero aquí hay algo curioso: mientras que en el estadio Centenario los pupilos de Víctor Púa jugaban el partido más importante para ellos en 11 años, uno de sus compatriotas saltaba a la cancha del Sergio León Chávez (a unos pocos kilómetros de distancia) en busca de convertirse en el campeón de goleo del futbol mexicano. ¿Martín debería haber traído la playera celeste ante Australia aquel domingo 25 de noviembre? Es decir, cómo explicar que ni Rodríguez, ni Vicente Sánchez o Carlos María Morales hayan sido excluidos por Púa para el vital encuentro. Aunque los toluqueños sí habían sido llamados para la eliminatoria no sucedió así en el duelo final, en el que Richard Morales, delantero del Nacional de Montevideo, fue el héroe al marcar dos de las tres dianas charrúas. ¿Acaso es tan bajo el nivel de nuestro balompié que su máximo romperredes no es digno de ser convocado a la selección de su país? Remontándonos un poco encontraremos el caso de Evanivaldo Castro, el octacampeón de goleo del futbol nuestro y el hombre que más veces ha perforado las redes contrarias en México. No obstante, “Cabinho” jamás probó las mieles de jugar un encuentro mundialista con Brasil. Sin embargo, Carlos Hermosillo, quien aspira a quitarle al amazónico el puesto de máximo artillero en la historia, participó en México 86 y Estados Unidos 94. ¿Recuerda usted a Julio Zamora (Cruz Azul) o a Sergio Zárate (Necaxa)? Ellos brillaron durante algún tiempo sin que esto les ameritara un llamado a la selección de Argentina. El único pampero que ha sido requerido para su escuadra nacional al momento de estar jugando en México ha sido Germán Marteloto (Monterrey). Norberto Scoponi, Luis Alberto Islas, Antonio Mohamed, Diego Latorre, Leo Rodríguez, Marcelo Delgado, Roberto Trotta, Sergio Berti, Óscar Ruggeri, entre otros, han sido convocados, pero jamás al tiempo de militar en clubes aztecas. Lo mismo sucedió en los casos del brasileño Bebeto (Toros Neza), el rumano Illie Dumitrescu (América) y el alemán Bernd Schuster (Pumas). En la última época, el uruguayo José Luis Salazar (monarca en 86-87), el chileno Ivo Basay (92-93) y el paraguayo Pepe Cardozo (Verano 98 y 99) han sido los únicos extranjeros brillantes en México e incondicionales con su seleccionado. Si vamos más al medio campo, pues obviamente destaca un hombre: Alex Aguinaga, quien es el alma de la selección de Ecuador y futuro mundialista en Corea-Japón 2002. De España con amor. No podemos dejar a un lado la inolvidable temporada del entonces ya veterano Emilio Butragueño con el Celaya, equipo al que llevó al subcampeonato de la campaña 1995-1996, último torneo largo. Pese a ello, más tarde el cuadro cajetero se convirtió después en un “cementerio de elefantes”, en su mayoría ibéricos. De Chile con desamor. Sin contar los “años maravillosos” del histórico Carlos Reinoso y enfocándonos sólo a la época actual, después de Ivo Basay ha habido sólo tumbos de los andinos, empezando por la estrella azulcrema Iván Zamorano y pasando por Ricardo Rojas, Reinaldo Navia y Cristian Montesinos. Tal vez los únicos rescatables sean Pablo Galdames, Rodrigo “Pony” Ruiz y Fabián Estay (claro... sólo si contamos lo que hizo en Toluca). Hablemos ahora de los goleadores foráneos en torneos cortos. En el Invierno 96 el máximo artillero fue el español Carlos Muñoz, del Puebla, con 15 anotaciones, pese a que el ibérico vino en la última etapa de su carrera. En el Verano 97 se registró un empate entre argentinos. Gabriel Caballero, del Santos, y Lorenzo Saez, del Pachuca. Ninguno ha sido contemplado alguna vez para portar la playera albiceleste, aunque una posible nacionalización mexicana por parte del ahora tuzo lo podría llevar al Tri, según palabras del propio Javier Aguirre. Uno de los que brilla con luz propia tanto en su equipo como en la selección de su país es José Saturnino Cardozo, campeón goleador en el Verano 98 y Verano 99. El mundialista en Francia 98 ha sido pretendido principalmente por el River Plate, sin embargo sus aspiraciones de ocupar algún día un cargo directivo en el equipo de sus amores, el Toluca, le han mantenido en México. En el Verano 2000 se registró un triple empate en la cima de los arietes más productivos. El uruguayo Sebastián Abreu, el ecuatoriano Agustín Delgado y el mexicano Everaldo Begines terminaron con 14 dianas. El charrúa jamás ha sido llamado para portar la playera celeste (en la selección grande), aunque con cada gol que marcaba la dejaba ver debajo de la camiseta de los Tecos. Por el contrario, Delgado (hoy con el Southampton inglés) ha sido figura con Ecuador, sobre todo en las últimas eliminatorias que lo dejarán mostrarse en Corea-Japón 2002. Y hoy en día Martín Rodríguez es el rey del gol... Esta columna no tiene la intención de demeritar lo conseguido por los importados, sino de comparar las capacidades de unos y otros para hacer una reflexión sobre el valor absoluto y el relativo de muchos de ellos, con base en sus actuaciones en México en la última época.

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