Análisis arbitral de la Gran Final

Termina de manera vibrante y brillante la Final del futbol mexicano en el torneo Clausura 2012.

Termina de manera vibrante y brillante la Final del futbol mexicano en el torneo Clausura 2012. El día jueves se realizó  el partido de ida entre Monterrey y Santos, que fue arbitrado por Mauricio Morales, y no falto quien quisiera armar la polémica sobre su trabajo después de la última marcación, en la cual señaló un penal en la agonía del partido y que a la postre significó el empate para Rayados, equipo que no veía por dónde podía encontrar el gol de la igualada que le permitiera ir a Torreón con un mejor panorama. Aunado a las declaraciones de Oswaldo Sánchez, quien pretendió condicionar al árbitro para el partido de vuelta con el peso de su afición, hubo quienes usaron la televisión para analizar y criticar a Mauricio Morales por su actuación. Iremos por partes, al silbante se le criticaron arduamente por lo menos tres situaciones diferentes durante el juego. Número uno; la acción en que Oribe Peralta arranque en fuera de lugar y que no se marca. Al entrar al área quiere sortear a Jonathan Orozco tirando el balón por aire y a un costado del mismo pero éste brinca abriendo manos y piernas para tratar de impedirlo y por fin lo logra, aunque ya puede recoger las piernas y al girar, Oribe se estrella con su pie, lo que le produce la lesión en el labio inferior interno. La acción fue totalmente accidental y para nada fue penal y quien así lo juzgó sólo estuvo motivado por sus propios intereses al querer verlo así o al pretender hacérselo ver así a los demás. Número dos; la falta que marca contra Felipe Baloy cuando el balón, después de un tiro de esquina a favor de Santos, entra a la portería regia. Es claro que existe un empujón de Baloy para desplazar a su marcador. Se argumenta que el balón no estaba en juego pero eso no quita la falta y además se puede ver sólo con la repetición en súper cámara lenta lo que el ojo humano no puede captar. En secuencia normal parece que ya estaba en ese momento siendo puesto en juego cuando ocurre el desplazamiento y eso fue lo que marcaron tanto el árbitro como su Asistente Uno, quien se nota que fue el que se lo dijo por la diadema. ¡Por favor!, es claro que esto aconteció y no se vale usarlo para encender pasiones haciendo comentaros mordaces sobre el trabajo de Mauricio. Y por último, número tres; el penal de Baloy que a todas luces existió y que fue marcado de manera brillante por el árbitro y si algo le faltó por hacer fue mostrar la segunda amarilla para el infractor, lo que lo hubiera dejado fuera de la vuelta por doble tarjeta. Esto último benefició a los laguneros, lo mismo que haber permitido jugar antirreglamentariamente a Oribe Peralta porque ningún jugador puede seguir en el campo con una hemorragia y al momento de convertir el tanto para su equipo estaba sangrando todavía. Otro elemento que favorece al propio equipo de Torreón. Por su parte, la Comisión de Árbitros designa acertadamente a Roberto García Orozco para el partido de vuelta dónde se decidió el titulo. Creo que fue lo mejor ya que Roberto es un hombre de experiencia, muy sereno, es además el actual Balón de Oro de la temporada anterior y el árbitro que representará a México en los Juegos Olímpicos. A parte de lo antes mencionado, ha tenido una buena temporada con muchos buenos trabajos y aunque ha tenido algunos errores, nadie se encuentra exento de cometerlos, pues todos somos humanos. Comenzó dándole buena continuidad al partido y también por lo mismo dejó algunas faltas sin sancionar y éstas fueron de los pocos pecados que cometió, como una a De Nigris, que lo pisan, u otra a Reyna, que lo golpean por detrás y que debió no sólo ser marcada sino además para la tarjeta amarilla. Sin embargo, los jugadores se dedicaron con intensidad al partido y a tratar de ganarle a su rival para lograr el campeonato y eso sirvió para el trabajo arbitral, que en general fue bueno, en un partido de gran velocidad y pasión. No hubo errores arbitrales de consideración o que influyeran en el resultado final del juego. Hubo por allí una barrida otra vez de Baloy dentro del área sobre Se Nigris en el segundo tiempo, pero el primero tocó el balón de entre las piernas de su adversario siendo limpia la jugada. O como el gol invalidado a Oribe Peralta en el 21’ del segundo tiempo -y que era el tercero de Santos-, ya que primero hubo una falta de Darwin Quintero, quien carga ilegalmente a su rival. Roberto García hizo un buen trabajo y puede ir muy tranquilo a Londres 2012. Además, el futbol mexicano no tendrá nada qué decir porque el Campeón lo es por mérito propio, nadie le quitó ni le regaló nada en los dos juegos, y en especial en de vuelta dónde se corona con todo merecimiento. Felicidades Santos Campeón, pero también al Subcampeón Monterrey, que perdió con toda hidalguía y luchando hasta el final. También felicidades al arbitraje que lo hizo a la altura de lo que se estaba jugando en la Gran Final.

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