Galindo un año después, Darwin y la anarquía

Un año de inactividad puede ser letal para un futbolista profesional, máxime cuando se encuentra en la etapa madura de su carrera, tal es el caso de Aarón Galindo.

Un año de inactividad puede ser letal para un futbolista profesional, máxime cuando se encuentra en la etapa madura de su carrera, tal es el caso de Aarón Galindo que esta noche volverá a pisar una cancha en un juego oficial, y  aunque no será en torneo de liga, sí le servirá para ir soltando el nervio lógico tras una ausencia tan larga. Es obvio pensar que la mayoría de las miradas estarán sobre sus hombros y que los espectadores esperan su desempeño para juzgarlo para bien o para mal. Sinceramente considero prematuro y aventurado verter un criterio con tan sólo 90 minutos, pero también creo prudente observarlo con detalle ya que será la primera muestra de su nivel actual. La Directiva y Diego Cocca apostaron al pasado exitoso del jugador y es momento en que se vea el resultado, que aunque no será definitivo, sí rendirá cuentas. La calidad de Galindo no es algo que entre en debate, ya que su trayectoria indica que la tiene, pero, la duda pende aún y siembra incertidumbre a su entorno. ¿Es Aarón Galindo una buena opción para un equipo como Santos?, ¿Tendrá todavía algo que aportar?, la primera respuesta nos la dará él mismo y esta misma noche. Físicamente luce fuerte y por lo que he observado en las prácticas, conserva esa dureza para marcar y maneja bien los tiempos en la defensa, sabe dirigir a sus compañeros y no duda al momento de tomar el liderazgo en la zona baja. Pero insisto en esto, lo he visto en los entrenamientos y nada más. Hoy se marca el nuevo comienzo en su carrera y será prácticamente desde abajo, ya que en la liga es considerado elemento de banca por lo que tendrá que picar piedra en la Concachampions para convencer a su Técnico y ganar una carrera en la arranca en franca desventaja. Desde aquí le deseamos suerte al que fuera en algún tiempo pasado, uno de los mejores defensas centrales mexicanos. En otro orden de ideas, el triunfo de Santos sobre Pachuca en la jornada uno fue sobresaliente en otro aspecto más que el apabullante marcador, ya que se logró sin uno de los delanteros estelares. Me refiero al colombiano Carlos Darwin Quintero, quien estaba llamado a ser titular y pieza clave en el cuadro lagunero, pero que su forma, hasta  cierto punto egoísta de jugar, lo mandó a la banca y muy probablemente sea por uno o dos partidos más. Sobre el “Científico” existe una sentencia: o juega más para el equipo o no juega más, así de claro. Y es que cuando juega desespera a más de uno porque no entiende el concepto del juego colectivo. En fin, Darwin debe entender que no es dueño del balón y que lo tiene que tocar en el momento adecuado. Como siempre quedo a sus órdenes en el twitter: @betoruizg  

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