Vergüenza continental

Con tres derrotas, un solo gol a favor y cuatro en contra México se despidió vergonzosamente del torneo de selecciones más importantes del continente americano.

Con tres derrotas, un solo gol a favor y cuatro en contra México se despidió vergonzosamente del torneo de selecciones más importantes del continente americano. Pero lo peor de todo es que era previsible tan lamentable actuación ya que no se pudo conformar un equipo medianamente competitivo para la Copa América. Justificaciones puede haber muchas, que si mamá CONCACAF no nos permitió llevar a algo mejor, que si el escándalo sexual de Quito, que si fueron en su mayoría jugadores de poca experiencia, etc. Pero aún así debemos tener claro que se arrastró el prestigio se que había ganado en ediciones anteriores de este certamen, en el que siempre se había logrado al menos el pase a la siguiente ronda. El laboratorio mexicano, como lo llamó el escritor Juan Villoro, no dejó un solo resultado positivo y lo único que puede quedar como enseñanza es que se debe pelear desde el escritorio para no volver a cometer todos los errores que guiaron al fracaso continental, en el que todos los involucrados tienen algo de culpa. Desde la propia FEMEXFUT, que no supo convencer a los jefes de la zona para ir con un plantel de mayores alcances, el propio José Manuel De La Torre que, como entrenador en jefe resulta con algo de responsabilidad, Luis Fernando  Tena que no encontró las herramientas  necesarias sobre la cancha y menos tuvo la jerarquía para controlar a un grupo de alterados hormonalmente dieron al traste con alguna pequeña esperanza de mantener el respeto ganado desde 1993, cuando en la primera participación se alcanzó la Final. El “Flaco” Tena declaró desde antes de iniciar la participación que no se estaba denigrando la imagen de México con el cuadro presentado, entiendo que lo hizo por respeto a sus jugadores y que era lo menos que podía declarar, pero a todas luces está equivocado. Desde la edición de Ecuador 93’, el conjunto nacional tiene dos Finales disputadas y tres terceros lugares, algo que es de destacar considerando que se asiste en calidad de invitado y que se lucha en muchos rubros ante la adversidad, sin embargo, en esta ocasión se tiene el “honroso” privilegio de ser el peor equipo de todo el certamen, eso es arrastrar el prestigio que labraron los antecesores. Yo no sé en este momento cual que le depara al que fungió como Director Técnico, no puedo decir si tendrá el privilegio de regresar al cómodo puesto de Auxiliar Técnico del “Chepo” o si por dignidad dará un paso al costado y no está en mi decidirlo. Pero si puedo decir que el aficionado mexicano sintió pena por lo que pasó, más cuando se viene de tener una alegría tan grande causada por los Sub-17. Ya solo queda apechugar y tomar esta lección de la mejor manera posible y que desde las oficinas se busque pelear para que esto no suceda de nuevo,  ya que de no ser así, caeremos al grupo de los participantes y abandonaremos definitivamente el de los que buscan algo más. En fin, ahora sí que ya ni llorar es bueno. Ya lo mejor es esperar a que arranque el torneo local para recobrar fuerzas y centrar de lleno nuestra atención en los clubes, quizás así, el dolor quede atrás. Como siempre estoy a sus órdenes en mi cuenta de Twitter: @betoruizg

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