Tiempos de cambio en Santos

Con un nuevo Subcampeonato sobre las espaldas y la cuenta de alcanzar el Mundial de Clubes, comenzó la delineación de la versión 2012 del Santos Laguna.

Con un nuevo Subcampeonato sobre las espaldas y la cuenta de alcanzar el Mundial de Clubes, comenzó la delineación de la versión 2012 del Santos Laguna, a la cual se le harán en verdad pocos cambios pero deberán ser sustanciales y que se acomoden directamente en el cuadro titular.

Son tiempos de cambio, de revisión y análisis de todos y cada uno de sus elementos para poder así, realizar los ajustes necesarios para conseguir los objetivos trazados y que siguen siendo los mismos desde el 2010, es por eso que debe quedar ya poca paciencia en la Directiva lagunera.

La primera adquisición fue la de Hérculez Gómez que viene, según mi parecer, a la banca, es decir en lugar de Carlos Ochoa, sigue faltando un compañero para Oribe Peralta. De los rumores son varios pero pocos tienen un sustento que los justifique.

La afición tiene ciertas dudas y preocupación por las posibles salidas tanto de Oribe Peralta como de Iván Estrada, siendo que se ha dicho en voz propia de Alejandro Irarragorri, que no son transferibles. Además de que Benjamín Galindo los considera básicos en su esquema titular.

Se dice que Carlos Darwin Quintero puede dejar la institución y que en San Luis están preguntando por él, como moneda de cambio se utilizaría al peruano Wilmer Aguirre. Esto no ha sido ni confirmado ni desmentido por la Directiva.

Ahora bien, a elementos como el propio “Científico del gol” y Felipe Baloy se les está acabando el tiempo para convencer que son merecedores de formar parte de uno de los equipos importantes de México, que aparece continuamente en Liguillas y que busca dar pasos fuera del país. El colombiano tiene que dejar de ser personalista, tiene que entender que el futbol es un juego de equipo, esto sin comentar la poca contundencia mostrada en los últimos Torneos.

En cuanto a Baloy, tal parece que no le acaba por agarrar la velocidad al juego, llega tarde y por consecuencia se convierte en mira de los árbitros que tienen las tarjetas en la mano y que no dudan en sacarlas cuando se trata de un jugador de las características y del carácter del panameño. No se puede correr el riesgo de tener un central que es constantemente castigado.

En cuanto a la labor colectiva, se tiene que hacer especial énfasis en la disciplina, Santos fue el equipo con más tarjetas rojas, y esto se acrecentó desde la llegada del “Maestro”.

En fin, ya de a poco iremos viendo el diseño de la nueva escuadra, que insisto, no necesita muchos cambios, pero sí que sean sustanciales, la defensa tiene que ser más sólida y Oribe Peralta no debe jugar tan solo al frente.

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