De todo como en botica

En esta onceava edición de la Eurocopa de Naciones 2000 hemos tenido gran variedad de partidos, jugadas y acontecimientos que la convierten en un torneo de gran expectación no sólo en el Viejo...

En esta onceava edición de la Eurocopa de Naciones 2000 hemos tenido gran variedad de partidos, jugadas y acontecimientos que la convierten en un torneo de gran expectación no sólo en el Viejo continente, sino de igual manera en el mundo entero. Como acontece siempre en este maravilloso mundo del balompié podemos ver grandes partidos como el Inglaterra – Portugal que quedará para el recuerdo, sobre todo por la sorprendente reacción lusitana que –de un dos por cero en contra- terminó remontando y ganando con claridad y contundencia ante unos británicos que salieron impotentes e incrédulos de la cancha de Eindhoven. De igual manera el empate entre yugos y eslovenos tuvo matices dramáticos y grandes lapsos de espectacularidad y fallas que permitieron presenciar un emotivo partido en el cual un equipo –Yugoslavia- nos demostró la reacción que puede tener en pocos minutos, pero también evidenció una desconcentración que puede ser mortal en partidos de mayor exigencia futbolística. En general el torneo cumple con las expectativas porque si bien es cierto que inició un poco flojo con ese deslucido triunfo de Bélgica sobre Suecia, también lo es el hecho de que los anfitriones Diablos Rojos han estado muy por debajo de las expectativas creadas desde un inicio ya que Italia dio cuenta de ellos con cierta facilidad, lo que provocó los famosos "oles" en contra del equipo belga; hablando de los azzurris, mucho nos sorprendió el juego dado ante los propios locales ya que desde el inicio salieron con una clara vocación ofensiva, algo poco común en los italianos, lo que mostró el buen despliegue hacia el frente que tiene el equipo de Zoff. La que tuvo un debut de "gran señora" fue la Francia campeona del mundo ya que Dinamarca sólo pudo pelearle al inicio del partido y después tuvo que sucumbir ante el poderío y mejor futbol de los galos quienes mostraron un nivel, incluso mejor al de hace dos años cuando alzaron la Copa Mundial en Saint Denis. Por su parte Holanda y España poco pudieron ofrecer en su presentación; la Naranja Mecánica sufrió en serio ante una dinámica República Checa y si no perdieron fue porque los checos salieron con la pólvora mojada, por lo que el triunfo logrado al final por la vía del penalty es injusto y con mucha suerte para los holandeses; mientras tanto España volvió a mostrar que en este tipo de competencias no puede ser favorita ya que en realidad es mucho ruido y pocas nueces lo que ofrece la otrora furia. España decepcionó en Francia 98 y ahora parece seguir el mismo camino por lo que nos recuerda mucho (claro en sus debidas proporciones) a la misma selección mexicana. Alemania y Rumania jugaron un partido agradable que bien pudo inclinarse a favor de los segundos, de no ser por una enorme falla de Moldovan que no pudo definir ante el marco desguarnecido; Alemania debe mejorar mucho si quiere refrendar su título, Matthäus empieza a mostrar que los años no pasan en balde y se podría prescindir de él en la búsqueda de una mayor movilidad defensiva, pero también es difícil dejar de lado al máximo representante de la garra y espíritu teutón en los últimos años, por lo que el camino alemán es un enigma. Noruega mantiene el mismo sistema de juego por lo que una buena marca a sus hombres más peligrosos puede neutralizarlos, aunque una sola falla te cuesta el partido –como le ocurrió a España- mientras que Turquía mantiene un buen nivel de juego al cual todavía le falta para pelearle a los grandes, pero después del triunfo del Galatasaray en la final de la Copa UEFA habrá que esperar todo. Hasta el momento la Eurocopa cumple y sólo resta esperar cuáles serán las nuevas sorpresas que nos deparará en los próximos días, la máxima justa de naciones en el Viejo continente.

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