Hugo vs. Espriú

Por Alejandro Asmitia V.

Por Alejandro Asmitia V. Gran polémica se ha suscitado en torno a la ruptura de relaciones laborales entre Hugo Sánchez y la directiva universitaria; los dimes y diretes estuvieron a la orden del día y quisimos esperar hasta que se calmaran un poco las cosas para externar nuestro particular punto de vista. Sin duda los comentarios subieron de tono por estar involucrado el mejor jugador mexicano de todos los tiempos, eso nadie lo duda, pero de ahí a que toda la culpa recaiga en el ingeniero Jiménez Espriú, no podemos aceptarlo. El día de la presentación de Hugo a los medios de comunicación, tanto en la cantera como en el propio estadio de Ciudad Universitaria, el principal vocero e informador de los acontecimientos fue Jiménez Espriú, quien con gustó manifestaba su sentir respecto a la contratación de Sánchez ya que tenía la seguridad de que con él al frente, la situación de Pumas mejoraría, por lo que todo era dicha y felicidad en el seno estudiantil. Un servidor tuvo la posibilidad de entrevistar a Hugo Sánchez hace unos meses atrás, justo cuando el pentapichichi tomaba las riendas del equipo universitario y me encontré con un Hugo muy diferente al de sus últimas épocas como jugador, ya que se portó accesible con los medios y aceptó contestar una gran cantidad de preguntas (tal vez sería por tomar una nueva faceta en su carrera futbolística, pero su cambio fue notable), aunque eso sí, nunca perdió del todo su personalidad característica. En esa ocasión tuve la oportunidad de preguntarle acerca de su sentimiento hacia la institución universitaria y sobre sus conocimientos como técnico al haber convivido con grandes estrategas europeos, Hugo contestó todos y cada uno de los cuestionamientos con gran seguridad, por lo que no me extraño su posterior paso al frente del equipo; incluso cuando le comenté que si su equipo iba a ser siempre ofensivo, él respondió rápidamente que sí, pero que siempre y cuando las circunstancias se lo permitieran; algo que se vio fehacientemente plasmado en la cancha. (por cierto a través de esta vía quiero agradecer de nueva cuenta a Hugo por el tiempo prestado para la entrevista y su interés para la adecuada realización de la misma). Hugo es un ganador, eso es innegable, pero desgraciadamente situaciones extrafutbolísticas comenzaron a deteriorar una relación que había comenzado muy bien y que tal parece termina como un pleito de vecindad, en el cual cada uno (léase Hugo y Jiménez Espriú) se sacan los “trapitos al sol” y por supuesto que el que se lleva la peor parte es el directivo, porque tiene que luchar ante una figurón del medio balompédico como lo es Sánchez. ¿Pero en verdad toda la culpa recae en la directiva universitaria? ¿en verdad la salida de Sancho, Olalde y Cariño fue por decisión directriz, o por mandato de Hugol? Recordemos que si existía un símbolo en el equipo ese era Sancho, por lo que podría resultar contraproducente para la autoridad del ex niño de oro; de igual manera la figura de Olalde no permitía el crecimiento futbolístico del sobrino Horacio, por lo que también se pudo haber negociado su salida (además recordemos que a partir de esta campaña, el hermano de Hugo y papá del joven delantero se convirtió en auxiliar técnico de los Pumas). Aunque todo esto es mera especulación, es necesario tomar todos los hilos de la madeja si realmente queremos conocer a fondo lo que sucedió. La situación de Torrado, el “Gonzo” y José Manuel Sanz fue sólo la gota que derramó el vaso ya que Jiménez Espriú no pudo soportar el agobiante peso de tener como sombra la figura de Hugo Sánchez, quien tal parece que pretendió desempeñar funciones que no le correspondían (algo que no dudamos porque es característico en Hugo), por lo que su cese, aunque fue un tanto inesperado, ya se veía venir (aunque suene algo paradójico). Sanz y Hugo tienen la mira puesta en otras cuestiones que quizás no contempló el ingeniero Jiménez Espriú, circunstancias que son incompatibles con el espíritu del equipo universitario que siempre se ha caracterizado por no elevar en demasía los salarios (cuestionable por unos y aplaudido por otros, por lo que no entraremos al tema). La novela Hugo – Pumas parece terminar con un conflicto entre dos personas, o por lo menos Hugo así lo quiere hacer ver, pero si tenemos memoria debemos recordar que Hugo no se ha caracterizado por salir bien librado de los últimos lugares en los que ha estado, por lo que vale la pena preguntarnos ¿quién será el equivocado? asmitia@mediotiempo.com

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas