Mal de raíz

Por Alejandro Asmitia V.

Por Alejandro Asmitia V. La semana pasada comentamos con todos ustedes los tropiezos de los cuatro equipos más importantes de nuestro futbol (Guadalajara, Cruz Azul, América y Pumas), desde nuestro particular punto de vista, pero el día de hoy tenemos obligadamente que hablar de los dos más populares: Guadalajara y América, quienes DIERON PENA (Así en mayúsculas) en sus partidos llevados a cabo el pasado fin de semana. Tanto Chivas como Aguilas no encuentran la brújula y esto mantiene decepcionada a gran parte de la afición futbolera del país ya que ambos equipos aglutinan al mayor número de seguidores en nuestro país; el mal que los dos conjuntos padecen debe terminar pero, ¿qué o quiénes han causado esta debacle de cremas y rojiblancos? Primeramente tenemos a un equipo americanista siempre publicitado, anunciado y exaltado como si fuera el mejor equipo de México, cuando tienen más de diez años de no ganar NADA, por lo que todos los esfuerzos de sus dueños (léase Televisa) por ponerlo en las posiciones más altas no ha servido de gran cosa y lo único que han logrado es crearle falsas expectativas a una afición que año con año espera ver a un América como el de aquella gloriosa década de los ochenta, en la cual obtuvieron infinidad de títulos y logros. Las innumerables caídas sufridas por los volátiles de Coapa le terminaron cortando la cabeza al otrora Capitán Furia, Alfredo Tena, quien fue destituido de su cargo apenas en la jornada dos del campeonato; ahora se habla del retorno de Leo Beenhakker el cual parece ser el único capaz de recobrar la mística y la entrega perdidas; recordemos que Leo ya estuvo al frente del América hace aproximadamente cinco años con buenos resultados, pero una pésima decisión directiva lo removió del cargo cuando las Aguilas eran líderes generales y aspiraban con grandes posibilidades al título de liga. Es de este hecho del cual surge la gran interrogante ¿en verdad la culpa ha sido de los entrenadores? La respuesta parece obvia y es claro que sí el América pretende aspirar a los máximo en nuestro torneo debe tener una directiva que EN VERDAD ESTÉ COMPROMETIDA CON EL EQUIPO, ya basta de los Rubbolotta, los Kiesse, los Orvañanos, los Quintana y tal parece que también de los Pérez Teuffer... mientras tanto los rivales ven como el América se desvanece en su propia cortina de humo... Por otro lado las Chivas dan lástima en su accionar dentro de la cancha y de esto ¿tendrá la culpa el entrenador Hugo Hernández y los jugadores recién traídos a las filas del Rebaño Sagrado? ¡Por supuesto que no! La culpa recae en la pésima dirección de una promotora mercenaria que sólo busca su propio bienestar y no piensa en la afición del equipo más popular del país. Si bien es cierto que este comentario ya lo habíamos hecho antes, también lo es el hecho de que vale la pena recalcarlo, para que los numerosos aficionados al chiverío se den cuenta de quiénes son los verdaderos responsables de la dolorosa caída rojiblanca. Una propuesta para todos los aficionados a estos dos equipos sería el NO asistir a los estadios hasta que realmente se le de seriedad al manejo de sus conjuntos; sólo así podrá arrancarse el mal de raíz que tanto daño les ha hecho. La famosa y trillada frase de “en las buenas y en las malas” sólo sirve de pretexto para que continúen los malos manejos y al final el más perjudicado es usted, amable seguidor de Chivas o Aguilas. Con gusto espero sus comentarios a la siguiente dirección electrónica: asmitia@mediotiempo.com

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