La prepotencia amarilla

Por Alejandro Asmitia V.

Por Alejandro Asmitia V. Ahora que estamos a punto de vivir una nueva fase final en nuestro campeonato mexicano de futbol, comienza también la famosa guerra de declaraciones entre los equipos aspirantes al título de Invierno 2000; estos comentarios nos permiten darnos cuenta de las actitudes de los conjuntos de cara a la liguilla, ya que mientras unos hablan de humildad otros son precavidos y hay quienes son triunfalistas con el futuro que le deparará a su escuadra. Es por ello conveniente analizar detenidamente las palabras del presidente americanista Javier Pérez Teuffer, quien –después de la victoria de 4-1 sobre el Atlante- se la ha pasado declarando que el enemigo a vencer en la liguilla es el América y que mucho cuidado deberán tener los rivales con el accionar del conjunto azulcrema en la fase final. Al margen de que son tradicionales estas declaraciones en el feudo de Coapa, no deja de causarme indignación tales comentarios; y que no me salgan ahora los jilgueros que tiene este equipo con la justificación de que está bien hablar así porque significa que hay confianza en el plantel y que hay que calentar el ambiente, el cual sólo puede hacerlo el América porque nada podría estar más fuera de la realidad. Para empezar sé que me arriesgo a comentar algo que no tengo idea como pueda terminar, pero es mejor hablar antes de que sucedan los acontecimientos que –como se dice en el medio- a “toro pasado” por lo que no puedo concebir que el señor Pérez Teuffer hable con semejante prepotencia respecto a un equipo que tuvo una campaña irregular y por momentos mediocre. Declaraciones como esas son las que contribuyen a la animadversión a un equipo que hace mucho tiempo dejó la grandeza (tal parece que los únicos que no se dan cuenta de ello son los americanistas) y que ahora sólo vive gracias, en mucha medida, al apoyo de los medios de comunicación que siempre están al tanto de todo lo que pase o no en el nido del Águila. Pero no todos nos dejamos engañar señor Pérez Teuffer porque esas declaraciones sólo usted se las cree; reconozco que el América tradicionalmente es uno de los rivales más difíciles de vencer en las fases finales (en muchas ocasiones, probadas históricamente, por el peso que tiene al ser equipo propiedad de una televisora influyente y poderosa) y que sacarlos de la competencia nunca será sencillo, pero de eso a convertirlo en el “enemigo a vencer” o en el “temido por todos” está más que alejado de la realidad y más en este torneo en el que han existido –POR MUCHO- mejores equipos que el América. Vuelvo a repetir que no se cuál sea el futuro que le depare a los equipos en la próxima fase final; tal vez por fin el América hable más en la cancha que fuera de ella, pero lo que si debemos soportar como aficionados al futbol es que existan equipos, jugadores y directivos “todopoderosos” que sienten que están en un nivel superior y que a pesar de lo malos que han sido durante años nos quieran hacer creer que son los mejores. Tal vez mucha gente se va con el engaño y realmente así lo piensa, pero también existimos otros que levantamos la voz para pedir que se le ponga un alto a esas declaraciones tan fuera de lugar. Es cierto, la liguilla es otra cosa y han existido casos de equipos con malas campañas que han terminado con el título, pero yo más bien le daría al América el título de “caballo negro” y no el de “gran favorito” y aún así pienso que el accionar americanista ha tenido gran dosis de suerte porque si no mal recuerdo, la “racha” de nueve partidos sin perder se logró gracias a que jugaron contra siete equipos (León, Puebla, Tigres, UNAM, Celaya, UAG y Atlante) que finalmente no consiguieron su clasificación a la liguilla, por lo que andaban con nivel semejante a las ahora “crecidas” Águilas de Coapa que entraron como séptimos de la tabla general, es decir “apenitas”. Además recordemos que en esa “formidable” racha de partidos sin perder se jugaron encuentros que dejaron mucho que desear como el del aniversario ante Puebla o el de la calificación con los Tecos, lo que habla de que también “los grandes” se presionan o “los chicos” responden, ¿verdad señor Pérez Teuffer? El América tiene once largos años sin saborear las mieles de un campeonato y siento que la mejor manera de conseguirlo es trabajando con humildad y dejando de lado esa prepotencia tan característica en el seno de Coapa; sé que es difícil pedirle peras al manzano, pero creo que con el futbol tan limitado, pobre y deficiente que nos ha mostrado el equipo amarillo-azul en los últimos años, es más que justo exigir que se le ponga un alto a semejantes declaraciones, ¿no cree usted estimado lector?. asmitia@mediotiempo.com

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