Constructor de ilusiones

Desde su llegada al futbol mexicano en el verano del 2003 previo al arranque del Apertura 2003, César "Chelito" Delgado ha sido considerado por los aficionados celestes en el país, y los que tiene...

Desde su llegada al futbol mexicano en el verano del 2003 previo al arranque del Apertura 2003, César "Chelito" Delgado ha sido considerado por los aficionados celestes en el país, y los que tiene en los medios de comunicación fuera de él, como el jugador que llegó para "romper" el futbol de nuestro país.

Durante sus 3 años de estancia en México, el portador del número 19 de La Máquina, ha sido ubicado en varios peldaños de la historia reciente.

"Chelito Lindo", título un periódico después de un partido memorable."Se roba la liga", frase que a muchos otros les pareció la idónea para calificar el desempeño del jugador argentino.

Quizá no les faltó razón, porque sin duda, contados hay con las condiciones de César Fabián que han llegado a nuestro país en los últimos 15 años. Pocos reúnen en un mismo cuerpo la inteligencia, brillantez, habilidad, clase y contundencia, capaces de generar, todas en conjunto, la construcción de ilusiones en la mente de millones que ansían gritar el título.

Pero Delgado no ha tenido las más importantes: PERSONALIDAD Y CARÁCTER para liderar a su equipo en los momentos de mayor adversidad.

¡Esas! que llevaron al paraguayo José Saturnino Cardozo a convertirse en el jugador más importante de la última década; al ecuatoriano Alex Aguinaga a ser considerado uno de los 3 extranjeros más rentables que hayan pisado nuestras canchas o incluso, al propio Cuauhtémoc Blanco, a permitirle ganar por fin un campeonato después de casi 12 años de carrera.

El “Chelito” ha lucido en infinidad de partidos de fase regular, no hay duda, pero ese es el jugador que en México conocemos. De la fecha 1 a la 17 puede poner al estadio de cabeza y provocar que la tribuna se le rinda a sus pies pero al momento de la verdad, César Delgado siempre desaparece, el Fantástico "Chelito" de fase regular se transforma en espectador y figura invisible en liguillas.

El "Fenómeno" Delgado de las jornadas donde no está en juego la vida o la muerte de su equipo, se convierte en la fase final en una vela que, para no apagarse, se recluye en la esquina que le corresponde para recibir el balón las menos veces posible y así no cargar con la pesada loza de 1 título en casi 27 años.

Este "Chelito" de las dos primeras jornadas del torneo Apertura 2006 ya lo hemos visto en muchas ocasiones. Habrá que esperar 15 largos partidos  para saber si César Delgado es el mismo constructor de ilusiones que a la hora de la verdad es incapaz de volverlas realidad o por fin lo veremos convertirse en el arquitecto de La Máquina que los lleve hasta levantar el ansiado trofeo de Campeón del Futbol Mexicano.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas