Jarabe Tapatío

Estamos llegando al ecuador del torneo Clausura 2007. Sería, creo yo, muy sencillo repetir por enésima ocasión que al futbol mexicano le sigue faltando calidad, que una vez más a los directivos y...

Estamos llegando al ecuador del torneo Clausura 2007. Sería, creo yo, muy sencillo repetir por enésima ocasión que al futbol mexicano le sigue faltando calidad, que una vez más a los directivos y entrenadores les falto visión y conocimiento para contratar refuerzos extranjeros de calidad que pudieran marcar una gran diferencia con lo que estamos acostumbrados a ver en nuestra liga y muchas otras carencias más que tienen a la liga mexicana, pese a su infraestructura y recursos, más allá de las cinco mejores del mundo.

Sin embargo y pese a no ser seguidor de ninguno de ellos, habrá que festejar el futbol que nos han regalado en esta primera parte del certamen Atlas y Guadalajara, las dos cabezas de la liga mexicana. Alegría, espectáculo, calidad, dinamismo, juventud, goles, propuesta ofensiva, diversidad y victorias han sido sus características y su propuesta tiene que ser aplaudida.

Me encantaría que por fin la historia de los rojinegros diera un vuelco completo y se acabará esa increíble cantidad de décadas sin un título. No hay duda de que Rubén Omar Romano es un técnico conocedor, con una filosofía muy definida y que equipos como el Atlas, por sus características de formador, se han adaptado perfectamente uno al otro.

Pareciera también que es tiempo de que Romano por fin obtenga el logro y reconocimiento que se merece, porque en México y en general en el futbol, sólo acostumbramos encumbrar a quienes logran un campeonato, y si bien Rubén ha tenido extraordinarias campañas incluyendo subcampeonatos, le falta dar el pasito para consolidar una carrera importante como técnico.

Las Chivas se han comportado hasta el momento cómo lo que son: los Campeones reinantes del futbol mexicano. Muchos no lo creíamos (quizá ni el mismo Jorge Vergara) pero justo cuando se cumplen cinco años de su gestión como dueño del equipo más popular del país.

El equipo rojiblanco vive uno de los mejores momentos de su historia reciente: no solamente son los actuales monarcas, son, además, el gran rival a vencer por el futbol que está desplegando en la cancha. Después de una infinidad de tropezones, da la impresión de que por fin Vergara, Frangié y Néstor de la Torre han encontrado el camino ideal para llevar a sus Chivas al más alto nivel, deportivo y comercial, éxito que los convierte en un ejemplo a seguir.

Atlas y Guadalajara deben ser, además, equipos a seguir por la gran mayoría. Ni que decir de las Chivas que por su tradición lo hacen y hoy mejor que nunca, pero en este certamen los rojinegros son un equipo cuya fortaleza son los jóvenes surgidos de su propia cantera y los extranjeros se han convertido en un muy buen soporte. Guardado, García, Pérez, Santiago, Medina, Valdéz, entre otros,  son la batería principal del equipo respaldados por gente de experiencia como Caniza, Navia u Oliveira. No por nada, el Atlas fue el primer club en cumplir la regla 20/11 y eso que no va ni siquiera la mitad de los partidos del calendario.

Por si fuera poco y reconociendo que Pachuca vive un gran momento también y que, pese a todo y su estilo, América está en el subliderato general, en Guadalajara están dos de los jugadores mexicanos más cotizados del momento por su momento y sobre todo, la perspectiva a futuro que se les ve: Andrés Guardado, de Atlas y Omar Bravo, del Guadalajara.

Es apenas la primera parte del torneo y como siempre, cualquier cosa puede pasar de aquí al final, pero de algo no hay duda: El son que suena en el futbol mexicano es el "Jarabe Tapatío" y es (curioso), gracias a lo que están haciendo en la cancha los dos grandes rivales de la perla de occidente, Atlas y Guadalajara.

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