La incongruente realidad

Tuvieron que pasar casi 10 años de carrera para recibir la oportunidad que decenas de entrenadores habrán esperado toda la vida y nunca les llegó.

Tuvieron que pasar casi 10 años de carrera para recibir la oportunidad que decenas de entrenadores habrán esperado toda la vida y nunca les llegó.

Seguramente algún día soñó estar al frente de un gran equipo en México, pero el camino lo fue llevando hasta el banquillo de uno de los equipos de mayor tradición del futbol español y hoy, pese estar ubicado en el sexto lugar de la clasificación de la llamada "Liga de las Estrellas", Javier Aguirre vive en carne propia la naturaleza de su posición: enorme presión de los medios y algún sector de la afición colchonera.

Para muchos hubiera sido más fácil seguir siendo cola de elefante que cabeza de león, para Javier y su naturaleza lo indicado fue asumir el proyecto.

Hoy el "Vasco" vive en un ambiente poco entendible por la incongruencia de la realidad del Atlético de Madrid: es el tercer equipo más ganador del futbol ibérico con 9 campeonatos (muy por detrás del Real Madrid 29 y Barcelona 18), pero desde hace más de 10 años que los libros de historia ubican más a los rojiblancos como una escuadra gris, intrascendente, incluso con un descenso en su palmarés bajo la era "Gil y Gil", que como un club a la altura de su jerarquía.

Sin embargo, pese a tenerlos en el sexto lugar de la clasificación y en sitio de calificación a la Copa UEFA, Aguirre está padeciendo la furia de la prensa madrileña y la voracidad de los promotores, quienes aprovechándose de la evidente poca comunión con el Presidente Enrique Cerezo, soltaron ya el nombre de dos entrenadores plenamente identificados con la institución colchonera como posibles reemplazantes en el banquillo para el próximo verano: Bernd Schuster y Diego Simeone.

Innegable resulta el que a Javier le cumplieron casi la totalidad de sus exigencias previo al arranque del torneo. Como hace muchos años no ocurría, la Directiva encabezada por Cerezo invirtió más de 40 millones de euros en nombres destacados de Europa poniéndole en la mesa al técnico una plantilla armada para pelear por el título.

Aguirre consciente estuvo desde el inicio que esa sería la exigencia todo el año y que no conseguirlo o al menos pelearlo, le provocaría ataques de todos los sectores. En las más de las ocasiones, los especialistas y la propia afición no entiende ni analiza los porqués y sólo se fija en la tabla general para emitir sus juicios.   En el Osasuna, por ejemplo, lo llevó al cabo como estrategia para optimizar su escaso recurso humano; en esta su primera campaña con el "Aleti", la necesidad lo ha orillado a estar peleando semana a semana por armar un cuadro titular base.

Lesiones (caso más claro el del tristemente recordado para México, Maxi Rodríguez), suspensiones y/o bajas de juego de sus "figuras" (caso del portugués Maniche)  tienen hoy a los colchoneros con 43 puntos, aferrándose al sexto lugar y con la posibilidad en sus manos de amarrar su calificación y regreso a la Copa UEFA del próximo año.

El análisis luego de 27 jornadas para el "Vasco" tiene dos vertientes:

1.- Por la plantilla en euros, por nombres y por las ilusiones creadas, no está resultando quizá la temporada esperada por todos.

2.- Por la historia reciente sin un solo éxito, por la serie de imponderables que ha tenido que sortear a lo largo del año, por las grillas entre sus figuras, por la poca comunión con el Presidente Cerezo y porque así lo indican los números, Javier está haciendo mucho más de lo que muchos podrían suponer. Los números indican que el Atlético está en su mejor temporada en lo que va del Siglo XXI.

Pero hoy Aguirre está conociendo lo que es comandar a uno de los llamados grandes. Nunca será suficiente lo que haga, siempre habrá quién, pero estoy seguro que al final del año, una vez más, Javier Aguirre dará cachetada con guante blanco.

Opina de esta columna aqui

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas