¿Y a los directivos quién los expulsa?

Acepto que esta columna es por una necesidad de exponer el sentimiento que me genera todo lo que ha pasado y que, seguramente, será el de miles de aficionados que no tienen manera de expresarlo.

Acepto que esta columna es por una necesidad de exponer el sentimiento que me genera todo lo que ha pasado y que, seguramente, será el de miles de aficionados que no tienen manera de expresarlo.

Teniendo a tan sólo unas horas el partido de ida de la Final del torneo mexicano en el Estadio Azteca y después de ver como el Milán cobró venganza del Liverpool en la Final de la Champions en Atenas, no quise tragarme la tristeza y la vergüenza que me da el ver el nivel de varios directivos que –ya no sé si para bien o para mal- están al frente de instituciones pilares de nuestro futbol y que sin mayor empacho aplastan y humillan.

Francamente decepcionado me deja el que las dos televisoras -Televisa y TV Azteca-, y algunos medios más, hayan unido su poderío para tratar de convencernos de que Salvador Carmona es el único responsable por el castigo que recibió de parte del Tribunal Internacional del Deporte (evidentemente el jugador es el primer gran responsable) y, con base en información muy "acomodada", acabar literalmente con su reputación y desviar la atención para hacernos olvidar la enorme responsabilidad que tienen tanto la Federación Mexicana de Futbol como el equipo Cruz Azul.

Pusilánime es aquel que no asume las responsabilidades de sus propios actos, pero peor es, el que busca a quién "echarle la bolita" queriendo limpiar sus cochinadas. Tan pronto se hizo público la inhabilitación de por vida para Carmona, el Secretario General de la FMF, Decio de María, culpó a la Directiva de Cruz Azul, al jugador y, hasta al laboratorio de la Comisión Nacional del Deporte, donde lo único que se hizo fue seguir con las normas que rigen el protocolo antidopaje. "Todos son culpables menos yo", seguramente piensan los dirigentes de la FMF.

¿O alguien ha escuchado al ex Presidente de la FMF, Alberto de la Torre, o al propio Secretario General reconocer que desde un inicio el tema de Carmona se manejó pésimamente a nivel federativo?

Tan obvios han sido sus errores que a la Federación se le impuso la multa más alta en la historia de la FIFA. Tan poco hombres para reconocerlo como lo fueron en el corrupto caso del fraude a miles de mexicanos con los boletos del Mundial de Alemania en el que se lavaron las manos acusando a cualquier agencia, sin asumir un gramo de responsabilidad.

En lo que respecta al Cruz Azul, con qué cara podrán los señores Álvarez y su cuñado, Víctor Garcés, continuar al frente de la institución, después de lo ocurrido. Los aficionados celestes, que por cierto cada día acuden menos al Estadio Azul, han aguantado toda clase de errores y fracasos de su equipo en la última década, pero estoy seguro que ésta no la perdonarán.

Espero que por primera vez en muchos años los directivos de La Máquina no se comporten como sin vergüenzas y renuncien a sus cargos, luego de que públicamente han aceptado que dieron su aval para que Carmona jugara y cuya consecuencia fue padecer la más humillante de las eliminaciones: por tramposos.

Ridículos se ven explicando su proceder debido a que el documento que les envió la FMF estaba redactado en ¡¡¡inglés!!! ¿Qué no habrá en una institución que se jacta de ser modelo una sola persona que hable más o menos bien ese idioma? Está claro que esta historia apenas empieza y lo único que espero es que, como lo dijo Oswaldo Sánchez a principio de semana, se digan todas las cosas que aún no conocemos. Si después de que hablen los que tengan que hacerlo (Salvador Carmona, el primero), queda evidenciada la responsabilidad y/o culpabilidad de directivos, justo sería que también ellos se fueran de por vida del futbol.

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