Del micrófono al banquillo

A principios de la década de los 70, la cadena estadounidense ABC encargada de  trasmitir los juegos de lunes por la noche de la NFL llevó al cabo una de las grandes innovaciones en la transmisión...

A principios de la década de los 70, la cadena estadounidense ABC encargada de  trasmitir los juegos de lunes por la noche de la NFL llevó al cabo una de las grandes innovaciones en la transmisión de eventos deportivos al utilizar a dos ex jugadores de esta propia liga como comentaristas.

Hoy, casi cuarenta años después, los medios de comunicación mexicanos están "invadidos" de ex futbolistas (sólo en grandes eventos, los medios recurren a ex deportistas de otras disciplinas para analizar su deporte). En gustos se rompen géneros y cada quién tendrá su opinión de ellos, pero de aquella propuesta de los setentas de Canal 13 (primero en implementarlo en nuestro país) a lo que se vive en este 2007 la llegada de ex profesionales a los medios se ha incrementado de una manera extraordinaria.

Y dentro de este "segmento" de comentarista-ex futbolista, existe también una marcada división. Están los que dejaron hace pocos meses las canchas y han encontrado en un micrófono el mejor camino para mantenerse vigentes, para tener un trabajo formal, lucrativo (supongo que no se compara nada con sus sueldos cuando futbolistas) y, sobre todo, la enorme posibilidad de hablar y decir cosas que nunca se atrevieron o pudieron mientras estaban activos. Y están los que han encontrado en los medios la mejor vitrina para no alejarse de este deporte mientras están desempleados como técnicos o directivos.

El último que brincó del "micrófono al banquillo" es Tomás Boy, quién quizá no de la manera más ortodoxa arribó el fin de semana a Guadalajara para asumir las riendas de los rojinegros y en menos de 12 horas ya estar dirigiendo su primer encuentro oficial, aunque lo hizo desde la tribuna.

A Tomás hay que reconocerle su filosofía, gustoso de que sus equipos le den buen trato al balón y ofrecer espectáculo a la tribuna; siempre directo, frontal, severo, fuerte crítico de lo que no le parece correcto. Esta personalidad la ha mantenido desde que era futbolista, pero que también ha tenido un alto costo para él, ya que para nadie es un secreto que el "Jefe" Boy ha sido uno de los técnicos más bloqueados en México durante los últimos años por esas formas que ha muchos, desde luego, ha incomodado y evidenciado.

Esta nueva oportunidad le llega sin haberla buscado a través del medio en el que trabajo durante los últimos meses (Estadio W). A diferencia de algunos colegas suyos que a través de su chamba, sobre todo en cadenas de televisión, se vuelven "blanditos" con ciertos equipos (en ocasiones hasta se autocandidatean a dirigirlos) buscando no ofender a nadie para que piensen en ellos cuando se requiera un técnico, a Tomás Boy siempre se le pudo escuchar con la agudeza de su pensamiento hablar de todos los clubes cuando lo hacían mal o, incluso, cuando lo hacían bien.

La historia reciente dice que un alto porcentaje de técnicos que regresan a un banquillo provenientes de algún medio de comunicación no tienen éxito y duran poco en sus cargos ( ej. Rafael Puente, Alfredo Tena, Carlos Reinoso, Mario Carrillo, entre otros). Será por estar "desencanchado" o será porque los mismos jugadores no se sientan cómodos con un hombre que primero fue su crítico y ahora les pide ayuda para sacar el barco adelante.              Ojalá que Tomás Boy pueda revertir esta tendencia y con su personalidad y conocimientos pueda sacar adelante esta oportunidad de volver a su verdadera vocación: la Dirección Técnica.

Ojalá, por el bien de los Rojinegros del Atlas y esa gran afición.

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