La salvación y el futuro en juego

Mientras que en la ciudad de Toluca, los Diablos Rojos se dan de topes ante la desesperación por la salida del hombre más espectacular del futbol mexicano, Vicente Sánchez y en Guadalajara, el...

Mientras que en la ciudad de Toluca, los Diablos Rojos se dan de topes ante la desesperación por la salida del hombre más espectacular del futbol mexicano, Vicente Sánchez y en Guadalajara, el propietario de la Chivas "arma" su estrategia mercadológica para evitar las críticas por el plantel de escasas figuras que enfrentará el torneo, en Puebla, su propietario Francisco Bernat suplica a todos los santos que su equipo pueda lograr la salvación y así poder recuperar una mínima parte de la enorme cantidad de millones de dólares que ha perdido a lo largo de los años en los que ha sido el dueño del equipo de La Franja.

Según estimaciones de gente involucrada en el deporte poblano,  Bernat Cid ha perdido más de 50 millones de dólares en el futbol desde su ingreso en la pasada década. Aún así, el empresario se niega a tirar la toalla y sigue apostándole a sus ideas y formas para lograr la ansiada permanencia para vender al equipo a finales del venidero Clausura 2008.

Poco gustoso de aparecer en los medios de comunicación, Bernat Cid acumula más tropiezos que éxitos dentro del futbol: descensos que cuestan no 13 millones de dólares (se dice que es el valor de una franquicia como el Puebla), sino el doble o quizá más, porque ha tenido que comprar alguna franquicia para volver a tener equipo de Primera División; Decisiones que sólo le han costado miles de dólares sin tener resultados (podremos contar más de 20 jugadores extranjeros que la única ganancia que han dejado ha sido para los intermediario en la negociación); acusaciones vergonzosas como aquella de que obligaba a firmar contrato a los jugadores a punta de pistola, de fraudes o de ventas a "escondidas" del equipo;  sociedades oscuras como la que ha tenido durante años con el promotor Carlos Hurtado. Y así podríamos seguir la lista sin tener fin.

El próximo domingo ante América arranca el tortuoso camino en busca de los 23 ó 25 puntos que la garantizarían la salvación. Para el Clausura 2008, Bernat y sus socios hacen la última apuesta al equipo invirtiendo poco más de lo usual por jugadores ciertamente más conocidos y adaptados al futbol mexicano (Cámpora, Oliveira, Brown, Ayala, Motra, entre otros), aunque ninguno con talla de figura.

A pesar de que desmintió hace apenas unos meses la venta a un grupo de empresarios brasileños, hoy Francisco Bernat y sus socios ya tienen una propuesta formal en la mesa de un grupo empresarial muy fuerte dedicado a diversas rubros, entre ellos, los medios de comunicación.

El objetivo de este importante grupo al comprar al Puebla es posicionar a su empresa como la tercera cadena abierta en el país. ¿Cuál es la mejor forma? Entre otras, una opción importante en materia deportiva. Han comenzado con diferentes deportes, pero el futbol les permitiría encontrar un mayor número de televidentes.

El ofertante no tendrá problemas en pagar lo que sea necesario para cumplir su objetivo, la única condición: que el Puebla sea equipo de Primera División.

Desde luego que es importantísimo el Clausura 2008 para los involucrados en el no descenso, pero para el Puebla reviste mucho más allá que la salvación: para Francisco Bernat la posibilidad de por fin dejar el futbol y llevarse algo de lo tanto que perdió y a la afición poblana, la posibilidad de seguir teniendo futbol de Primera sin la amenaza de que se llevan, por enésima ocasión, al equipo de la Angelópolis.Opina de esta columna aquí.

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