Aplaudamos la mano dura

Mientras el medio futbolístico nacional se ha centrado en la polémica de si Hugo Sánchez debe seguir o no al frente de la Selección Mexicana tras el "osote" del Preolímpico, la Comisión...

Mientras el medio futbolístico nacional se ha centrado en la polémica de si Hugo Sánchez debe seguir o no al frente de la Selección Mexicana tras el "osote" del Preolímpico, la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol ha asestado un duro golpe a Cruz Azul y América tras la bronca del pasado domingo en el estadio Azul.

Quizá incompleta porque en el conato participaron muchos otros (el más evidente fue Diego Cervantes de América), la sanción impuesta por fin logra mandar un claro mensaje a todos los futbolistas de "CERO TOLERANCIA" a cualquier acto que provoque o pueda provocar violencia en un estadio de futbol.

Ya era hora de que la Comisión Disciplinaria que comanda Alfonso Sabater diera muestras de "autoridad" a los que conforman el gremio futbolístico mexicano, y no pudo tener mejor escenario que el duelo entre dos de los equipos que más arrastre logran entre afición y medios de comunicación para dejar claro que en nuestro país ya no se puede permitir que por una estúpida "calentura" se ensucie este deporte.

Parece hasta irresponsable que hoy existan medios de comunicación que le "entren" a la estrategia de Cruz Azul y América de calificar de injusto o exagerado el castigo de seis partidos a sus futbolistas cuando deberíamos ser los primeros en agradecer que la Comisión Disciplinaria está tratando de evitar que llegue a pasar en México lo que tristemente vemos de manera frecuente ocurre en otros países.

Ni qué decir de aquellos "brillantes" directivos, quienes dando una muestra de su nula inteligencia anuncian que pedirán reducción del castigo para sus "blancas" palomitas, en lugar de reforzar la sanción con medidas al interior de su equipo que golpeen la cartera de los involucrados, para que sea un verdadero escarmiento

¿Cómo seis semanas de sanción si apenas se dieron unos "trancasitos"? ¿Cómo es posible que "echen" seis fechas a este jugador si sólo empujó y tiro algunos manotazos? ¿Acaso esta sanción sólo sería justa cuando se vean correr ríos de sangre o que derivado de los trancazos en la cancha se desaten incontrolables y gigantescas batallas en las tribunas?

¿Por qué cuando vemos imágenes que llegan de otros países donde la violencia se desata en la cancha y se traslada a la tribuna con consecuencias fatales nos alarmamos y cuando ocurre algo en México como lo del domingo que pudo convertirse en algo mucho peor nos asustamos, pero por la sanción que impone la Comisión Disciplinaria a los involucrados?

Ante la muy escasa "materia gris" de muchos que ocupan cargos directivos y que deberían ser los primeros en aplaudir los castigos porque con ello se busca cuidar el negocio del futbol, los medios de comunicación debemos asumir el rol que nos corresponde y no ser comparsa de ninguno de ellos.

Tenemos que señalar con todo rigor estos sucesos y pedir el mayor castigo posible. Tenemos que buscar generar conciencia en jugadores, afición y hasta en los propios dueños del negocio –o en sus empleados- de lo trascendente que es evitar cualquier acto que pueda traducirse en violencia y/o en muertes que luego lamentaremos profundamente.

Las instancias responsables del Gobierno mexicano ya trabajan para presentar una iniciativa y modificar la ley que obligará a los equipos de futbol a instalar cámaras de video en las tribunas de sus estadios, y para endurecer las sanciones para quienes cometan o permitan estos actos que, aunque muchos lo duden, generalmente se derivan de la actitud de los jugadores dentro de la cancha.

Aunque parezca irónico por vivir la semana "santa", hay que aplaudir la "cero tolerancia" mostrada por la Comisión Disciplinaria pero también exigirle que no de ni un paso atrás ante el embate mediático lanzado por las directivas con la complicidad de algunos periodistas.

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