Irritable alegría

Desde que recibí la oportunidad de participar con mis puntos de vista cada semana en este importante espacio, he tratado de exponer mis ideas siempre buscando la mayor claridad posible en la forma...

Desde que recibí la oportunidad de participar con mis puntos de vista cada semana en este importante espacio, he tratado de exponer mis ideas siempre buscando la mayor claridad posible en la forma de hacerlo y sobre todo, tratando de ser lo más objetivo posible.

No soy partidario de escribir en primera persona y ésta será la única ocasión que lo haga. Cada semana leo cada uno de los comentarios que se exponen de parte de los lectores de mediotiempo.com, de quienes prefieren hacerlo para ser leídos por todos los cibernautas en este mismo sitio, como de quienes prefieren hacerlo directamente al correo personal. He tratado, en la medida de lo posible, de aceptar todos los comentarios (buenos y malos) y sobre todo analizar con mucho detenimiento las críticas que hacen a mis colaboraciones.

Soy el primero en aplaudir la oportunidad que tienen todos ustedes como aficionados para expresar sus puntos de vista. Por increíble que parezca, en pleno siglo XXI muy pocos medios le dan tanta importancia a su audiencia como éste. Mientras más posibilidad de discutir temas que nos interesan a todos, seguramente más certero será el camino de México hacia un mejor país.

Y aunque muchos no lo crean así, el futbol necesita debatir muchas ideas (de forma y de fondo) entre todos los que intervienen en él, incluidos  aficionados, para encontrar la fórmula que permita a México definir el camino a seguir para tener un país ganador en materia de futbol.

Maravillosa frase la que dice que "Podré no estar de acuerdo contigo, pero seré el primero en defender tu derecho a decirlo". Ojalá todos tuviéramos la capacidad de ponerla en práctica día a día. Seguro viviríamos en un país distinto.

En los últimos meses Hugo Sánchez dividió a los aficionados al futbol. Entiendo que fue el propio Hugo quién desde antes de su llegada generó un extraño ambiente, entorno a su persona y a la Selección Nacional. Aunque muchos me criticaron la semana anterior, nunca dije que Hugo tenía que quedarse. De hecho, la lógica indicaba que se tenía que ir. Lo que sigo creyendo es que el análisis que se tenía que hacer no nada más era en el tema deportivo. Hay muchos males en el futbol mexicano que si no se cambian, no pasará nada con el próximo técnico que llegue, así sea de renombre internacional.

Lo que nunca estaré dispuesto a tolerar es que haya mexicanos que hoy disfruten que a Hugo le haya ido mal en la Selección Mexicana. Nunca aceptaré ni compartiré que periodistas, medios de comunicación y aficionados hayan esperado el fracaso de México para que corrieran al hoy ex entrenador  nacional.

No puedo creer que el martes pasado, tras la decisión de los dueños, hayan existido analistas o medios que "orgullosamente" hayan presumido: "como lo adelantamos hace 2 meses" o "como lo publicamos…".

Me irrita que existan quienes presuman que desde hace tiempo "presagiaron" la caída del "insoportable" Hugo Sánchez y hoy "pomposamente" pavoneen sus "exclusivas".Más allá de si el técnico era Hugo Sánchez o hubiera sido cualquier otro, no concibo que alguien disfrute ver a México caído con tal de saciar su "hígado".

Podré equivocarme en muchas cosas, pero jamás desearé, por ningún motivo, que a mí país le vaya mal en cualquier ámbito.

Por esa razón, lamento que Hugo Sánchez ya no sea el técnico de la Selección Mexicana.

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