Renovarse o morir

Habrán pasado ya cerca de tres lustros de aquel inédito e increíble traspaso que se dio dentro de uno de los primeros Drafts en el futbol mexicano. José Damasceno "Tiba", brasileño llegado a...

Habrán pasado ya cerca de tres lustros de aquel inédito e increíble traspaso que se dio dentro de uno de los primeros Drafts en el futbol mexicano. José Damasceno "Tiba", brasileño llegado a nuestro país sin ninguna trayectoria reconocida en su país, fue adquirido en más 11 millones de pesos por los Potros de Hierro de Atlante.Tal vez por lo extraordinario que resultó la cantidad pagada por un jugador de ese nivel en México o por haber sido una de las primeras grandes transacciones realizadas en el incipiente mecanismo implementado en México, el famoso Draft de futbolistas puesto en marcha en nuestro país se convirtió en la pasarela más importante para los jugadores año tras año. Con todo y los grandes y graves errores cometidos por los directivos y el maltrato a los propios protagonistas, el también conocido "mercado de piernas" se convirtió en todo un suceso anual y en, muchos momentos, cumplió el objetivo de encontrar una forma más o menos clara de intercambiar jugadores.Sin embargo, el Draft de 2008 puso en claro que este mecanismo utilizado en el futbol mexicano ya dio todo lo que tenía y es obsoleto en este nuevo panorama global en que se encuentra el futbol nacional, donde la salida importante de jugadores mexicanos al extranjero ofrece otra tesitura de negociación. Las grandes figuras dejaron de entrar al "mercado de piernas" y son negociaciones de dueño a dueño y cualquier encarecimiento del "producto" es boicoteada por ellos.Las actuales condiciones del Draft son un desgaste para todos los involucrados, desde jugadores, promotores, dueños y la propia Federación Mexicana de Futbol. Es importante para el futbol nacional modernizar la compra y venta, no necesariamente en un plazo perentorio, sino en una prórroga de por lo menos dos meses, sería mucho pedir que se tuviera un modelo como el deporte profesional de los Estados Unidos, donde todos los involucrados terminan conformes con el resultado.El Draft como tal tendrá que desaparecer, el desfilar jugadores buscando acomodo en equipos deberá ser parte del pasado. La transparencia en las negociaciones se tiene que hacer a la luz de todos, con reglas claras y sin temor a manejar cifras como se hacen en las ligas profesionales de la Unión Americana, porque a pesar de la colusión que existe entre dueños de equipo para establecer un límite en el costo de los jugadores, es evidente que también entre ellos existe desconfianza.Será cuestión de tiempo observar cual será la nueva figura de compra venta que beneficie a todos los involucrados en el futbol mexicano, porque la actual no despierta nada, ya ni siquiera el morbo de los medios de comunicación.Opina de esta columna aquí

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