La soberbia es la peor consejera

Preparémonos todos para que durante los próximos siete días, no escuchemos más discusiones, más declaraciones, más posiciones con respecto al definitivo duelo ante Honduras, desde las optimistas,...

Preparémonos todos para que durante los próximos siete días, no escuchemos más discusiones, más declaraciones, más posiciones con respecto al definitivo duelo ante Honduras, desde las optimistas, que serán las menos, hasta las que desde ahora dan por muerta a la Selección de Eriksson y sólo esperan la derrota para saciar su hambre de "tirar a matar" a todo el que se mueva.

En el inter de esta semana, se jugará la última jornada del Apertura 2008, donde más de media liga aún puede colarse y salvar la temporada, pese a que su irregularidad ha sido la carta más fuerte que han mostrado en todo el certamen.

Hablar de probabilidades, puede resultar ocioso en estos momentos, porque se pueden dar tantas combinaciones que los que se sienten seguros podrían quedar o viceversa. Lo único seguro es que ya hay algunos equipos que fueron no grises, sino lo que le sigue y rayando en una mediocridad alarmante ya tendrán que andar pensando en que van a ser para dejar de serlo para el venidero Clausura 2009.

Seguramente a nadie sorprenderá que escuadras como Jaguares, Puebla o Necaxa, equipos, tristemente, que ya tienen muy acostumbrada a su afición a esta clase de resultados.

El que desde ahora ya se le puede considerar uno de los grandes fracasos es al Monterrey, del "arrogante" La Volpe.

No hay duda que el plantel de los Rayados es rico en elementos y, sobre todo, en afición. Es triste decirlo, pero lo mejor que ha tenido Monterrey a lo largo de su historia como club es su gente.

¿Pero que fue lo que realmente le pasó a estos Rayados si hace apenas unos meses se veían como un equipo sólido, aunque solamente les alcanzó para disputar la Semifinal ante el Santos de Torreón?

Salvo la ausencia del "Cabrito" Arellano, realmente no hay una diferencia considerable con respecto al plantel del torneo anterior. Se quedó el inestable Suazo como su arma letal, que se supondría haría la mancuerna perfecta con Carlos Ochoa o en su caso con Jared Borgetti. Luis Pérez ha tenido quizá el peor torneo de su carrera y de ser un infaltable en Selección Nacional es hoy, lamentablemente, un jugador del montón.

La peor decisión, aunque no la reconozca el "soberbio" técnico de los Rayados, es haber dejado ir a Walter Erviti, que era un verdadero motor en el medio campo y no haber buscado un buen arquero a pesar de que esta claramente demostrada la inestabilidad de sus dos actuales guardavallas.

Además sus refuerzos extranjeros han sido un petardo y el desempeño de los jóvenes, otrora carta fuerte de La Volpe, ha sido muy pobre.

Son ya 2 años de fuertes tropiezos en la carrera del técnico argentino, tanto en su país como en el nuestro.

Quizá todavía no se ha dado cuenta que sus peores enemigos son la soberbia y arrogancia con la que se maneja y que seguramente no le permiten entender que el primer responsable de sus descalabros es el mismo.

Si no modifica su personalidad y su manera de conducirse como entrenador, éste será sólo el principio del fin de la carrera de un entrenador sumamente capaz, aniquilado por su yo interno. Opina de esta columna aquí.

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