Remotar la esencia

Apenas el 20 de diciembre, tras la victoria como visitante 2-3 sobre el Espayol de Barcelona, una ola de halagos y aplausos por ligar 15 partidos sin derrota (sumando las 3 competencias que...

Apenas el 20 de diciembre, tras la victoria como visitante 2-3 sobre el Espayol de Barcelona, una ola de halagos y aplausos por ligar 15 partidos sin derrota (sumando las 3 competencias que disputan) pusieron a Javier Aguirre en los "cuernos de la luna" de la liga española, porque además, pese a la total falta de credibilidad de la prensa de ese país, el Atlético de Madrid terminaba el año el cuarto lugar general, por encima del Real Madrid y el Villareal.17 días después, resulta que el "Vasco" es el peor entrenador de toda España y la prensa ibérica, así como una parte de la afición Colchonera, exigen su salida del club por acumular dos derrotas consecutivas (Valencia en la liga y Barcelona en la Copa del Rey).Así de veleidoso es el deporte, así de veleidoso es, especialmente, el futbol. Un día es azul y al otro rojo. Un día eres el mejor, pero al otro ya eres el peor. Un día te quiero, pero al otro te odio. Un día digo que está bien, al otro que está mal. Y lo más triste es que esto pasa en todo el mundo.Pocas cosas se asemejan tanto a una rueda de la fortuna como el futbol. Inestable, inseguro, influenciable y subjetivo, son tan sólo algunos "valores" impregnados en la piel del futbol.La costumbre se ha hecho ley y hemos perdido toda capacidad de asombro ante un sin fin de situaciones. Lamentablemente, la vorágine con la cual se vive hoy día, nos ha hecho fríos ante tantas sucesos que ocurren y que dañan al futbol, tanto a nivel directivo, como de los propios protagonistas y hasta de los mismos aficionados.En una época donde el dinero es el que controla decisiones, proyectos, corrompe conductas, compra voluntades, rompe amistades y hay mucha falsedad, quienes disfrutamos de este deporte necesitamos volver a sensibilizarnos por los sucesos que verdaderamente hacen único al futbol.Entendiendo y aceptando que hoy el mundo se mueve distinto a comparación de hace 3 décadas, urgente es retomar la esencia del deporte y, en especial, del futbol.El juego limpio (dentro y fuera de la cancha), la técnica y la estrategia como ejes fundamentales para llegar al triunfo, la admiración por los "fuera de serie", la aclamación a los momentos o jugadas  excepcionales, la idolatría por los que verdaderamente marcan un antes y un después de su paso por las canchas. Razones tan sencillas que parecen sin sentido, pero que en algún momento fueron el motor que generó la pasión de miles de aficionados para acudir a los estadios.Ojalá que no sigamos permitiendo que la mercadotecnia, la globalización y el bombardeo mediático sigan rigiendo gran parte de nuestras actitudes hacia el futbol. Ojalá que tengamos la suficiente capacidad para no permitir que el futbol siga teniendo como su característica principal la "veleidad".Opina de esta columna aquí

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