El factor Aguirre

Hoy parece irrefutable el que Aguirre no solo resultó la decisión perfecta de los federativos para sustituir al tristemente recordado Sven-Göran Eriksson.

Apenas la semana anterior, un lector de Medio Tiempo criticó, a través de un correo electrónico, las opiniones vertidas en este mismo espacio en referencia a que Javier Aguirre, "había reconfirmado la posición de que es el técnico ideal para el momento que vive y/o vivía la Selección Nacional"; aunque en la misma carta, el lector coincidía en que hasta hace una semana, el "Vasco" no había logrado, aún, nada fuera de lo pronosticado, es decir, ganar en casa y perder fuera de ella.

A una semana de distancia de aquella opinión, hoy parece irrefutable el que Aguirre no sólo resultó la decisión perfecta de los federativos para sustituir al tristemente recordado Sven-Göran Eriksson, sino que con su liderazgo le ha dado un rostro total y radicalmente opuesto al que habíamos visto de la Selección en los últimos años.

Más allá de sus conocimientos estratégicos en este deporte, la gran virtud en estos meses del "Vasco" ha sido el rescate mental y humano de los jugadores. Las dos últimas exhibiciones del representativo nacional (sumada a la victoria sobre Estados Unidos) no sólo han sido fundamentales para que, de manera unánime, el medio futbolístico, medios de comunicación y aficionados, hoy estemos plenamente seguros que sí se calificará al Mundial, sino para que nuestra actitud hacia la Selección sea, por fin, de solidaridad y reconocimiento; muestra de ello se dio anoche, cuando los aficionados que casi llenaron el Azteca despidieron con una fuerte ovación al Tri, reconociéndole la entrega y el coraje por la forma en cómo lucharon para conseguir la victoria, a pesar de lo poco lúcido del partido y de la decepcionante y cobarde actitud de Honduras.

No hay duda, el factor Javier Aguirre ha sido la clave para todo esto que hoy se vive alrededor de la máxima representación mexicana a nivel futbol, y no sería entendible que exista algún mexicano capaz de denostar la forma en cómo el entrenador ha manejado el timón mexicano; y vaya que el inicio fue poco alentador y polémico, desde la decisión de tener al "idem" Mario Carrillo como su Auxiliar Técnico, pasando por la decisión de convocar a ciertos jugadores y hasta la tan criticada patada que asestó al panameño en la Primera Fase de la Copa de Oro.

Mucha razón tuvieron aquellos que vieron en su pasado una gran fortaleza al momento de elegirlo, y es que ha sido un entrenador que se ha caracterizado por tomar la decisión de entrenar a equipos "en crisis" y en todos, sin excepción, ha salido exitoso, incluyendo, desde luego, lo que ha hecho con la Selección Nacional.

A diferencia del pasado, hoy sólo una verdadera tragedia dejaría a México fuera del Mundial. El próximo mes, ante El Salvador en el Azteca, podría ser ya oficial la calificación y entonces sí, Javier habrá cumplido a cabalidad, su compromiso de llevar a México a la Copa del Mundo que, aunque pareciera increíble por el nivel futbolístico de la zona, estuvo en grave riesgo.

Después vendrá la preparación rumbo a Sudáfrica y, tal como lo aseguró el lector en su correo electrónico, definir: ¿para qué ir a un Mundial?

Hoy, por lo pronto, la gente está contenta -o al menos tranquila- con la forma en cómo ha jugado y ganado la Selección Mexicana. Y aunque sea difícil reconocerlo, enorme porcentaje de lo que pasa con el equipo nacional lo tiene el entrenador Javier Aguirre.

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