Hechos en México

El buen aficionado al futbol seguramente seguirá disfrutando y conversando en cualquier tipo de reunión la gran Final que nos regalaron Monterrey y Cruz Azul.

El buen aficionado al futbol seguramente seguirá disfrutando y conversando en cualquier tipo de reunión la Gran Final que nos regalaron Monterrey y Cruz Azul. Y es que, independiente de si era o no seguidor de alguno de los dos equipos, los 180 minutos fueron de lo mejor y tuvo los ingredientes ideales para que pueda ser calificada como una de las mejores de los últimos años en México. Es evidente que dos técnicos mexicanos demostraron su gran talento y capacidad para poner en ese duelo a sus respectivos equipos y que, una vez más, ha sido una muestra de que salvo sus grandes excepciones, no hay técnicos mejor capacitados para dirigir en México que los propios nacionales. Los números no mienten: 7 de los 8 equipos que pelearon la Liguilla del Apertura 2009 fueron dirigidos por técnicos mexicanos y de los últimos 15 títulos disputados tan sólo 4 han sido ganados por clubes cuyo entrenador no nació en tierras mexicanas, aunque el caso de Ricardo Ferrettí, como sabemos, es totalmente hecho en México. No se trata de enrolarse en la bandera tricolor y convertirse en el peor xenófobo de la República, pero ante tanta y tan contundente evidencia de resultados, no se puede entender a que “juegan” o quieren jugar quienes dirigen (o pretenden hacerlo) a los sarandeados rojinegros del Atlas. Tal vez no le han avisado al Señor Martín del Campo y compañía que su equipo está a un tris de irse a la Liga de Ascenso tras el estruendoso y rotundo fracaso de Ricardo Antonio La Volpe en su segunda etapa con el equipo.   Es muy triste ver como conducen los destinos de un equipo tan popular en la Perla Tapatía, pues es evidente que promotores sudamericanos -y seguramente algún (os) dentro de la propia Directiva- están haciendo el negocio de su vida a costa de las cada día más pobres arcas rojinegras. Carlos Ischia podrá tener mucha reputación en su país, pero lo que dicen sus números hacen pensar en un futuro totalmente oscuro para el Atlas. Salvo su compatriota Américo Gallego quién debutó en México ganando un título con el Toluca, no ha habido un extranjero en los últimos 3 lustros que llegue y demuestre algo fuera de lo normal, es decir, que convierta a su equipo en gran protagonista. La problemática de los rojinegros es verdaderamente compleja: técnico nuevo y desconocedor del futbol mexicano y finanzas en números rojos. Con éstas dos grandes cargas, Atlas y sus directivos buscarán salvar a su equipo del descenso. Ojalá el tiempo le de la razón a quienes toman las decisiones en el club, sobre todo por esa fiel, alentadora y muy paciente afición rojinegra.

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